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22-11-2005
En estos días la prensa, venga o no venga a cuento, ha lanzado sobre Franco los más crueles improperios. Por la tele han desfilado una serie de "elementos" a quienes más les valdría haber guardado silencio por lo mucho que debían a "ese tirano siniestro". ¿Dónde están sus "leales"? ¿Qué fue de los juramentos que tantos le prodigaron? ¿Por qué han guardado silencio sus "fieles camisas viejas", aquellos requetés fieros que, derramando su sangre, a la Patria enaltecieron, aquella su "Vieja Guardia"? ¿Se han quedado sin aliento o es que no sienten vergüenza atenazados de miedo? ¿Han olvidado que Franco levantó a España del cieno en que la había hundido el comunismo perverso? La sangre de aquellos héroes con que regó el patrio suelo el anónimo soldado que murió cerca del Ebro o el del Cuartel de Simancas, del Alcázar de Toledo, o allá en el Santuario de la Virgen del Cabezo, o asesinado a mansalva en Daimiel o en Paracuellos, ¿va a ser una sangre estéril que se pierda en el recuerdo de una historia amañada llena de resentimiento? Franco levantó a España del abismo en que la hundieron tanto político inútil, tanto ambicioso y abyecto, tanta lucha entre partidos que no le dieron al pueblo otra cosa que anarquía producto del desgobierno. Y ahora se olvida todo y lo más triste es que el miedo ha invadido a mucha gente a causa de unos ineptos que proclaman libertades, democracia y progreso y, en realidad, son tiranos que actúan sin tener freno. Cuando en España resuenan voces infames de aquellos que se quieren separar, me ha parecido patético aquello que pidió Franco en sus últimos momentos: "Alteza, tan sólo os pido y confío a vuestro celo, que la unidad de la Patria defendáis con todo empeño" Que la patria está en peligro para nadie es un secreto ni sirve de garantía un solemne juramento. ¡Ojalá un día resuene, fruto del remordimiento alguna voz que ahora calla posiblemente por miedo! José Jurado *** Paz Digital, 22-11-2005 Powered by AkoComment 2.0! |