Escribió usted una carta a Gotzone Mora en la que exponía ciertas afirmaciones que van contra el sentido común y contra la pedagogía. Convendrá usted en que es lógico que haya muchas personas interesadas en exponerle unas nociones de ambas cosas, pues si usted llega adonde llega de esa manera razonando sui generis tras haber cursado no sólo una carrera, sino haber sido aceptado como apto para educar, es necesario que alguien le aclare sus confusas ideas. Yo soy una de esas personas.
Seguramente usted, cuando habla de apaleamientos, torturas, desasistencia médica, política de aislamiento, castigo a familiares y allegados, intentos de asesinato, inducción al suicidio; seguramente cuando usted dice todo eso, digo, no está al corriente de que esa retahíla ya es de dominio público, es decir: que se sabe que los dirigentes de la banda asesina ETA escribieron unas instrucciones a sus subordinados para que fingieran todos esos padecimientos.
En efecto, lo que usted repite a ver si cuela está recomendado en el Documento intervenido en el domicilio de los miembros del comando liberado "ARABA/98" , detenidos el 09/03/98. Diligencias 1/98 instruidas por la 511ª Comandancia (Álava), entregadas en el juzgado central de Instrucción número UNO. Diligencias Previas 4/98. Citaré algunos de los párrafos más jugosos de esas instrucciones:
"Ante una detención, por corta e insignificante que sea, aunque os pongan en libertad sin cargos, ni fianza, ni ninguna otra medida represora, hay que denunciar torturas."
"Es muy importante que se denuncie, cualquiera que sea el color de los txakurras, además sabemos que todos acostumbran a emplear la violencia como norma contra nuestro pueblo. Esta campaña de denuncia debe abarcar todo el estado español. Alli donde se produzca una detención (aunque sea de tráfico...) tiene que haber una denuncia y no parar hasta conseguir sentarlos a todos ante "su señoría"."
"Aquí os damos unas ideas que os pueden servir de ayuda aunque todo lo que a un@ se le ocurra es bueno, luego no os ovidéis de hacérnoslo llegar, así lo podremos emplear tod@s."
"- Denunciar a cuant@s más txakurras podáis, aquí la imaginación no tiene límites y podéis desarrollarla sin miedo, nunca os van a represaliar por una denuncia falsa, aunque no se pueda comprobar ya habremos conseguido parte de lo que pretendemos, y sin coste alguno."
"- Hablar de interrogatorios, golpes, bolsa, bañera, potro, tortura psicológica... leer bien el resto de documentos que tenéis, todos son necesarios y complementarios."
"Aquí todo vale y cuantas más denuncias mejor, estamos seguros de que llegan a ser oídas y atendidas."
>"L@s txakurras os amenazarán e intimidarán para que no denunciéis, darles largas cuando estén en sus manos y luego caña. Ahí les duele, hemos comprobado con el tiempo que la denuncia, aunque sea como estrategia ha retirado a muchos enemigos de valor, hay que seguir por esa línea y explotar "la grandeza de la democracia"."
"Podríamos seguir pero aquí tenéis lo más importante, el resto lo dejamos a vuestra imaginación aunque no olvidéis pasarnos vuestras ideas."
Seguramente usted no estará al tanto de que al incluir esas denuncias (qué casualidad, ¿no?) en la carta a Gotzone Mora, se ha hecho un flaco favor a sí mismo. Si usted pretendía dar más pistas para que se le identifique como miembro de una banda de asesinos (que es por lo que está procesado y en prisión provisional), lo ha conseguido. Después de leer su carta y los textos que he citado, todos comprenderán que las supuestas torturas sólo existen en su imaginación (ya sabe lo que dicen los "jefes": "aquí la imaginación no tiene límites").
Seguramente usted no comprende que la gente con sentido común se da cuenta perfectamente de que si todas esas torturas existieran realmente, los presos no tendrían ni ganas ni tiempo ni facultades para estudiar. Pero, seguramente, las mentes totalitarias tienen un axioma: que todos los que no pertenecemos a su clan somos tontos. Pues no.
Por todo ello, seguramente estas palabras no surtirán ningún efecto en su forma de pensar. No pretendo hablarle de política, tan sólo me referiré a derechos de las personas encarceladas, a pedagogía y a la realidad sobre los privilegiados estudiantes a los que ustedes intentan convertir en profesores de universidad para copar la producción intelectual al viejo estilo marxista-leninista.
Dice usted: "Pasemos a su discurso de supuestos privilegios. Hubiera sido suficiente que presentara un solo caso de trato de favor a un alumno preso, pero no ha sido así. Ni siquiera uno." Hombre, ¿cómo que ninguno? Usted mismo, sin ir más lejos. Lo normal era que el "examen" que se le hizo se hubiera realizado en Vitoria, pero se hizo en San Sebastián. Lo normal era que usted compitiera con los otros candidatos. Pero, mire usted qué casualidad, resulta que que los otros dos aspirantes al puesto de profesor de la UPV no se presentaron. Eso suele pasar todos los días... cuando los demás se enteran de que un preso opta a una plaza, se retiran. O si no, los retiran, ¿verdad? Y también es frecuente que el Presidente del Tribunal felicite al examinando, máxime si se tiene en cuenta que en el caso de usted se trataba de Valerio Bakaikoa, que se presentó a las elecciones europeas en 1989 formando parte de la lista de Batasuna.
También dice usted: "Dada la debilidad de esta falacia que profesores de diversas ideologías han desarticulado en diferentes medios...". Bueno, ya sabe usted que el miedo no entiende de ideologías. Pero a mí no me parece que se desmonte nada cuando puedo leer testimonios personales como ""Decidí marcharme [de la UPV]cuando recibí un paquete bomba con los cables sueltos"; "Hay dos profesores a los que les han puesto un gato destrozado en la puerta de su despacho [de la UPV]. Eso significa que estás en el punto de mira de ETA"; "me han puesto una calavera en una pequeña capilla que tenemos"; "Algunos profesores van con pistolas a clase"... en fin, que lo único que parece estar desmontándose es la propia Universidad.
Se ve que usted sabe poco, muy poco, de educación. Es natural: si entendiera del tema, no estaría donde está, ya que la educación va pareja con la dignidad humana. Lo que usted hace no se llama educación, sino adoctrinamiento.
Sus palabras sobre educación son llamativamente falaces. Así, pontifica usted:
"Pero lo que más me ha llamado la atención de su lista de privilegios es que subraye que se evalúa a los alumnos presos a través de trabajos. Ello me lleva a pensar que necesita de un reciclaje en materia pedagógica y didáctica, ya que la Pedagogía moderna propugna la preferencia por los métodos activos e individuales y por métodos de evaluación que superen el esquema transmitivo-memorístico, concediendo mayor valor a la estimulación de la capacidad intelectual o de capacidades cognitivas superiores, como el análisis, la dialéctica, la creatividad, el planteamiento de hipótesis, la aplicación de modelos o la síntesis, y a la construcción de destrezas para la investigación científica. Para lo cual los trabajos constituyen una de las mejores herramientas al alcance de estas circunstancias. De hecho, renombradas universidades europeas y norteamericanas priorizan este tipo de evaluación o similares."
No, mire usted. De pedagogía no tiene usted ni idea. La estimulación de las capacidades cognitivas es un método, es decir, un camino para llegar a un fin. Usted, que sienta tan absurdamente cátedra de pedagogo, confunde el proceso con el resultado, y el método con la evaluación.
Dicho sea de paso, esa pretendida "estimulación" de los procesos cognitivos está aún en mantillas en la teoría; por lo cual aún es muy poca la práctica pedagógica científica en ese sentido, y es una cuestión en la que se va desbrozando el camino en los alumnos más pequeños, pero está completamente ausente en cualquier universidad; esto, don Joseba, es pedagogía científica.
Pero... ¿qué hago hablándole en términos técnicos, que usted maneja al estilo verbalista, es decir, usa, pero no comprende? Se lo diré claramente: no se puede evaluar a un alumno basándose principamente en los trabajos, porque cualquier otra persona podría hacerle los trabajos a ese alumno, de modo que el examen presencial es imprescindible y debe suponer el mayor porcentaje de la nota. También es recomendable que la universidad en cuestión no esté controlada por ninguna mafia, ni académica (como en muchas de esas "prestigiosas universidades" extranjeras) ni asesina.
"Pedagogía moderna", dice usted... pero el ser humano es moralmente como hace 30 siglos, y si las técnicas cambian, las bases filosóficas fueron enunciadas hace mucho tiempo. De Aristóteles a Herbart, de Platón a Dewey, la educación es el desarrollo de las potencialidades humanas encaminadas a los valores del bien, la verdad y la belleza.
Y esto quiere decir que usted, en las bases teóricas pedagógicas, debería reciclarse, como aconseja a Gotzone Mora en lo meramente técnico... o mejor empezar a aprender, porque no se puede reciclar lo inexistente.
Y es que los valores del bien, la verdad y la belleza son lo contrario de la amenaza, del miedo y del asesinato. Cuando lo comprenda, podrá usted empezar el camino para ser de verdad un educador.
Eso sí que tendría mérito, y no hacer una carrera.
En nombre de los valores eternos de la humanidad, el bien, la verdad y la belleza, que sólo pueden lograrse por medio de la verdadera educación, el grupo Paz Digital manifiesta su solidaridad y su apoyo a Gotzone Mora.
Vance
Paz Digital, 26-01-2004
Paz Digital, 24-04-2006. Recuperado.