Como se sabe, el 26 de abril de 2006 el Senado aprobó todas las enmiendas del PP al proyecto de Ley sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida, con lo que ésta puede llamarse "una ley hecha por el PP" (y aprobada por el Senado). Se impedía así la clonación humana, la selección eugenésica de embriones y la obtención de los mismos con fines diferentes a la reproducción humana, que era lo que pretendía, según el PP, el texto del Gobierno.
La agencia Europa Press decía el 27 de abril:
"La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, rechazó hoy pronunciarse sobre las razones por las que no acudieron algunos senadores socialistas y de otros grupos ayer a la votación del proyecto de Ley sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida en el Pleno del Senado, donde se cambió el núcleo de la normativa al incluirse todas las enmiendas del PP, ya que indicó que "el examen de estos motivos corresponde hacerlo a las direcciones de los grupos parlamentarios".
No obstante, Salgado aseguró que por parte del Ministerio y de la Comisión de Sanidad "se ha hecho un excelente trabajo para acercar medidas, logrando un acuerdo general con la sola excepción del PP" y, añadió, "eso es en lo que hay que fijarse"."
Sin embargo, lo que dice la ministra no es cierto. Hubo un acuerdo en el Congreso para aprobar lo que proponía el PP, como lo demostró la votación. Fue el proyecto de Salgado el que quedó como excepción, al no ser aprobado. Eso es en lo que hay que fijarse, doña Elena.
Decía también Europa Press el 27 de abril:
"En concreto, se dio la circunstancia de que la votación de las enmiendas y del dictamen del proyecto de ley coincidió con los últimos minutos del partido de vuelta de la semifinal de Champions League entre el Barcelona y Milán, y varios senadores del PSOE y de otros grupos parlamentarios que estaban en contra de las enmiendas del PP se encontraban ausentes del hemiciclo."
Aquí es donde falla el montaje. Si la votación coincidía con los últimos minutos del partido, contando con el descanso del encuentro tenemos una hora y media de ausencia de los que hubieran querido ver el partido. No iban a haberse ido precisamente MOMENTOS ANTES de la votación, sabiendo que se iba a realizar pronto, y habiéndose perdido ya casi todo el partido de fútbol. ¿Para qué? Y menos habiendo, como hay, transistores con auriculares.
Pero si se acepta que fue el fútbol la causa de la ausencia, resulta que los líderes de los grupos parlamentarios dispusieron al menos de hora y media antes de la votación para contar a los suyos, ver las ausencias y comprender que su proyecto de ley no iba a salir como querían.
¿Qué hubiera hecho cualquiera que no fuera tonto, en el lugar de los líderes de los grupos parlamentarios que perdieron la votación del Senado? Exacto. Echar mano del teléfono móvil (donde con seguridad tienen los números de los móviles de todos los de su grupo) y llamarlos a la voz de ya, sin excusas que valgan.
Y nos quieren hacer creer que eso no lo hicieron los jefes de los grupos parlamentarios porque no se les ocurrió... durante hora y media o más. O que lo hicieron y los ausentes se plantaron porque tenían el caprichito de ver al Barça. Imposible.
Por esa razón, porque sabía que el partido de fútbol del Barcelona no tenía nada que ver, fue por lo que la ministra de Sanidad "rechazó pronunciarse sobre las razones por las que no acudieron algunos senadores socialistas y de otros grupos ayer a la votación del proyecto de Ley sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida en el Pleno del Senado". Porque fue su fracaso, y lo fue por decisión meditada de sus propios compañeros, y no por pasión futbolera irrefrenable.
Algo de esto le debieron de decir a Antonio Román, portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Senado, ya que lo dejaba ver en declaraciones recogidas por Europa Press el mismo día 27:
"El portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Senado, Antonio Román, afirmó hoy que algunos senadores del PSOE y de otros grupos que apoyaban al Gobierno pudieron ausentarse anoche de la votación en el Pleno de la Cámara del proyecto de Ley de Técnicas de Reproducción Humana Asistida, "por razones de conciencia".
(...)
Asimismo, el portavoz popular de Sanidad subrayó la soledad de la ministra, que no se vio arropada por los senadores del PSOE. "Al ausentarse de la votación, demostraron o bien una falta de responsabilidad mayúscula al no cumplir con las funciones que los ciudadanos nos encomiendan, tal vez por ver un partido de fútbol; o bien, su gran responsabilidad al ausentarse de la votación por razones de conciencia, para no emitir un voto contrario a la Ley que la ministra Salgado defendió en la Cámara"."
La versión mediática de las agencias de noticias, periódicos y televisiones ha querido hacernos creer que un número indeterminado de senadores socialistas y de otros partidos mostraron "una falta de responsabilidad mayúscula". Al vender esta burra, los infamaban, con tal de ocultar la deriva ética del gobierno, boicoteada por sus propios militantes y por sus socios. Pero la hipótesis de la ausencia por razones de conciencia es la única razonable, como hemos visto más arriba.
Ahora queda más interesante. El proyecto volverá al Congreso, en ese trabajo de Penélope (tejer y destejer) que constituye la trampa antidemocrática por la cual el Senado no vale para nada. Y ahí se verá, ya sin escapatoria, cuántos diputados tienen conciencia.
Vance
Paz Digital, 02-05-2006