Carta de los militares españoles a Pedro J.
Por el teniente coronel Guillermo González-Novelles, Oficial de Información Pública en Irak
8 de abril de 2004
Sr. Director:
El motivo de estas líneas viene fundamentado por algunas de las afirmaciones recogidas en el editorial del pasado 5 de abril en ese periódico de su digna dirección y por el contenido de algunas de las crónicas enviadas por su corresponsal en Bagdad, Mónica G. Prieto. Al respecto quisiera informarle:
A) En referencia a los recientes acontecimientos acaecidos en la ciudad iraquí de Nayaf puedo asegurarle que los soldados españoles no respondieron con fuego al lanzamiento de piedras por parte de los manifestantes, que ni tan siquiera fueron nuestros soldados quienes iniciaron el tiroteo y, que no fue precisamente su intervención la que provocó los 20 muertos iraquíes.
B) Teniendo meridianamente claro que estamos en Irak porque así lo ha decidido el Gobierno español y que permaneceremos en Irak hasta que el Gobierno lo considere oportuno, he de manifestarle que la misión de la Brigada española sigue siendo la misma: «Realizar operaciones que proporcionen, en su área de responsabilidad, seguridad, estabilidad y apoyo a la reconstrucción».
C) Si bien es verdad que cada cual ve lo que ve o lo que quiere ver o, sin que existan muestras de mala voluntad, ve solamente lo que sus propias limitaciones le permiten o le obligan a ver, es un hecho -sin entrar a valorar dónde está la verdad- que muchas de las apreciaciones que transmite en sus crónicas su corresponsal Mónica G. Prieto son diametralmente distintas de las vistas o vividas, en primera persona, por cientos de españoles que han sido o son protagonistas en Irak, de las que perciben periodistas, testigos directos de la situación, enviados de otros medios o, incluso, de la visión que ha venido percibiendo y trasladando su antecesor en Bagdad, el periodista Alfonso Rojo.
D) Por egoísmo y, con el pensamiento en nuestras familias y amigos, los militares destacados en Irak somos los primeros interesados en dar la sensación de que nos movemos en unas condiciones exentas de riesgos o que estos existen en el menor grado posible pero, precisamente porque nuestras familias y amigos se encuentran entre sus lectores no podemos permanecer indiferentes con la información recogida en su periódico, tan injusta como inexacta, de que nuestras tropas viven acantonadas, aisladas del exterior y sólo preocupadas por su propia seguridad.
Hasta el día de la fecha nuestros soldados han efectuado 18.799 misiones, más de 2.400 patrullas a pie y 2.700 patrullas motorizadas, 3.200 puntos de control, 2.000 escoltas, 2.000 operaciones de seguridad, 431 incautaciones de armas, la destrucción de 45 toneladas de artefactos y explosivos, 54.000 registros de vehículos y 114.000 de personas.
Estas acciones, que han supuesto 1.373.663 kilómetros recorridos con una media semanal de 41.000 kilómetros, no se llevan a cabo sin salir de la Base y -quizás le interese- estos datos los conoce bien su corresponsal Mónica G. Prieto, porque se los di yo personalmente.
E) No dudo que haya personas en Diwaniya que quisieran que se vayan los españoles y, tampoco, que la señora Mónica G. Prieto haya sido capaz de entrevistarles.
No obstante lo anterior, puedo estar de acuerdo en que hemos prestado poca asistencia a la población civil, porque tan sólo se ha asegurado el transporte y escolta de una media diaria de 1,5 millones de litros de combustible, se ha asistido sanitariamente a más de 7.300 iraquíes, se han finalizado 308 proyectos, por valor de 2.281.283 dólares, en las áreas de agricultura, educación, energía, salud, gobierno, seguridad, saneamiento y obras públicas.También se han repartido más de 100 toneladas de ayuda humanitaria.
Todo ello ha supuesto un contacto continuo con todos los niveles y sectores de la población civil de Irak. Esta información también fue proporcionada a la corresponsal del diario que usted dirige, la reportera Mónica G. Prieto.
Por último, estoy convencido de que usted sabrá hacer uso del contenido de estas líneas en la forma y oportunidad que mejor convenga y merezcan los lectores de su periódico. No vea ninguna reivindicación en ellas, simplemente ocurre que, aunque los militares tenemos el bendito defecto de no dar importancia a lo que hacemos, ahora, en la distancia, nos embarga la duda de si los españoles saben lo que de verdad estamos haciendo.
Teniente coronel Guillermo González-Novelles
Oficial de Información Pública en Irak
Paz Digital, 12-02-2005
Paz Digital, 02-06-2006. Recuperado.