NACIONALISMO VASCO. PERSONAJES DIGNOS DE ESTUDIO

Los dos grandes forjadores del nacionalismo de comienzos y finales del siglo XX, Sabino Policarpo Arana y Goiri y Javier Arzalluz Antía , tienen muchos puntos en común. De orígenes carlistas y acendrada religiosidad familiar, ambos pasaron muchos años internos en colegios religiosos, descubrieron el nacionalismo con la Compañía de Jesús y, tras pasar más de media vida fuera de Euskadi, han formulado los principios del vasquismo, despertando pasiones enfermizas entre sus admiradores y odios africanos en sus adversarios. Su racismo y xenofobia, la defensa a ultranza de los derechos originarios de los vascos a cuya "raza" colocan en un estadio superior a los demás, sus provocaciones constantes y gratuitas; su resentimiento y odio a España y a sus instituciones los convierten también en personajes equiparables e intercambiables.
Sabino Arana nació en 1865 en la casa Albia, en Abando, un municipio situado a las afueras de Bilbao, hoy integrado en la urbe metropolitana. Sus padres son Santiago Arana Ansoátegui, carlista acérrimo, propietario de tierras, caseríos y construcciones navales (con varios socios funda la empresa Diques Secos, que pasó a convertirse en Astilleros Euskalduna), y Pascuala Goiri Acha.
Es el menor de ocho hermanos, de los cuales dos mueren poco después de nacer. Su infancia transcurre durante la tercera guerra carlista, a la que su padre dedica su vida y la fortuna familiar para financiar la compra de armas en Inglaterra. Cuando los liberales levantan el sitio de Bilbao, su progenitor huye a Bayona (Francia) y, después de una vida azarosa, en la que pierde gran parte de su fortuna, fallece el 24 de junio de 1883.
La lengua materna de Sabino Arana era el castellano, a pesar de su pasión por el vascuence, que debido a su dificultad no debería de dominar adecuadamente, como prueba su invento de la palabra Euzkadi, aplaudida por sus fervientes seguidores como un hallazgo genial; el filólogo vasco Jon Juarista afirma que el término es un disparate; una palabra compuesta por "una absurda raiz euzko, extraída de euskera, euskal, etc a la que Arana le da el significado de "vasco", y del sufijo colectivizador -ti/-di, usado sólo para vegetales. Euzkadi se traduciría literalmente como 'bosque de euzkos', cualquier cosa que ello sea". Unamuno ya criticó el invento calificándolo de "grotesca y miserable ocurrencia" de un "menor de edad mental", que sería equiparable a cambiar la palabra España por Españoleda, si hubiese algún árbol que llevase el extraño nombre de "español", semejante a roble/robleda, álamo/alameda, etc.
De carácter taciturno y reservado, Sabino Arana y su hermano Luis aprenden sus primeras letras en el exilio, en el colegio San Luis Gonzaga de Hendaya. A su regreso al País Vasco, continúa sus estudios en el internado Nuestra Señora de la Antigua, en Orduña (Vizcaya) en un ambiente clerical ultramontano, entre rosarios, procesiones y ejercicios espirituales. Poco antes de acabar el bachillerato enferma de tisis y tiene que pasarse dos años postrado en la cama dedicado a meditar.
Es, sin embargo, en el colegio que los jesuitas tienen en la Guardia (Pontevedra) donde su vida sufre un cambio radical. En la mañana del domingo de Resurrección de 1882, paseando por el jardín del centro con su hermano Luis y otro jesuita le "revelan" la única verdad verdadera: los vascos son el pueblo elegido. Es como si una luz divina iluminara su alma y traspasara todo su ser. A partir de entonces, tras descender de su particular monte Sinaí, Arana comienza a reflexionar sobre la "triste situación de su raza, sometida por la fuerza por los pueblos español y francés, acerca de los derechos originarios de los vascos y de su derecho a recobrar su libertad".
Concluido el bachillerato en el severo internado en Orduña, la familia se traslada a Barcelona, donde Arana inicia la carrera de leyes. Tras cinco años de escaso aprovechamiento, acaba dejando las clases para dedicarse al estudio del euskera y las costumbres vascas. Así, una persona que ha pasado la mitad de su vida en un internado o fuera del País Vasco acaba inventando lo que serían las bases del nacionalismo, recogido en sus primeros escritos políticos, "Bizkaya por su independencia. Cuatro glorias patrias" donde intenta demostrar que Vizcaya no fue nunca sometida por la Corona de Castilla.
"Bizcaya no ha sido nunca española, ni por la raza, ni por las costumbres, ni por el idioma, ni siquiera por el territorio; y por las leyes sino en este siglo y merced a la dominación españolista ocasionada por nuestra extranjerización en las ideas."
"Al gobierno de Madrid ningún buen vizcaíno le llama Gobierno Central, sino Gobierno de la nación dominadora".
"En Cataluña todo elemento procedente del resto de España lo catalanizan, y les place a sus naturales que hasta los municipales aragoneses y castellanos de Barcelona hablen catalán; aquí padecemos muy mucho cuando vemos la firma de un Pérez al pie de unos versos euzkéricos, oímos hablar nuestra lengua a un cochero riojano o a un liencero pasiego o a un gitano, o cuando al leer la lista de marineros náufragos de Bizkaya tropezamos con un apellido maketo."
"Para los catalanes sería una gloria el que el Gobierno español designase al idioma catalán para lengua oficial de toda España; al paso que si eso se hiciera con el Euzkera, sería para nosotros el golpe inevitable de muerte asestado por la diplomacia más refinada."
(Aquí vemos claramente como el nacionalismo catalán quería universalizarse mientras el nacionalismo vasco se encierra en sí mismo)
"Gran daño hacen a la Patria cien maketos que no saben euzkera. Mayor es el que le hace un solo maketo que lo sepa".
(Y aquí un ejemplo que demuestra, que el nacionalismo no tenía ningún apoyo en la sociedad de su época, ni anteriormente, lo cual es bastante significativo)
"Vuestra raza, singular por sus bellas cualidades, pero más singular aún por no tener ningún punto de contacto o fraternidad ni con la raza española, ni con la francesa, que son sus vecinas, ni con raza alguna del mundo, era la que constituía a vuestra Patria Bizkaya; y vosotros, sin pizca de dignidad y sin respeto a vuestros padres, habéis mezclado nuestra sangre con la española o maketa, os habéis hermanado y confundido con la raza más vil y despreciable de Europa, y estáis procurando que esta raza envilecida sustituya a la vuestra en el territorio de vuestra Patria."
Publicados sus primeros escritos, en 1892 considera que ha llegado el momento de pasar de la reflexión a la acción. Invitado por un grupo de amigos nacionalistas como él, ex miembros de la sociedad Euskelerría, se reúne una noche a cenar en el caserío Larrazábal, de Begoña, propiedad de Ramón de la Sota y Llano, para exponer su pensamiento. Allí Arana dijo: "La patria está sometida al vil yugo, humillada, pisoteada y escarnecida por España, por esa nación enteca y miserable ante la traición e indiferencia de los indignos hijos de Bizcaya".
La cena acabó de mala manera. Tras la exposición hecha por Arana de sus pensamientos, se originó una agria discusión y uno de los asistentes estuvo a punto de agredirle. Los dos hermanos se levantaron de la mesa y regresaron solos a Abando, con la amargura de haber perdido el tiempo. Sin embargo, poco después funda el periódico Bizkaitarra y dos años más tarde, en julio de 1894, la sociedad Euskaldun Batzokiya, en la calle Correo, una entidad destinada a preservar a los vascos de los maketos, en la que sólo se admiten socios euskaldunes ( para pertenecer a la entidad se exige tener los cuatro apellidos vascos en contraste a la sociedad, El Sitio, masónica y liberal, frecuentada por Miguel de Unamuno y los librepensadores del Bilbao). Arana sigue hablando, al igual que ETA, de tolerancia, diálogo y entendimiento para resolver los problemas de Euskadi:
"Si hubieran estudiado una miaja de geografía política y hubiesen tenido al estudiarla una pizca de sentido común, sabrían que al norte de Marruecos, hay un pueblo cuyos bailes peculiares son indecentes hasta la fetidez, y que al norte de este segundo pueblo hay otro cuyas danzas nacionales son honestas y decorosas hasta la perfección, y entonces no les chocaría que el alcalde de un pueblo esuzkeriano prohibiese el bailar al uso maketo, como es el hacerlo abrazado asquerosamente a la pareja, para restaurar en su lugar el baile nacional de Euzkeria".
"Vuestros usos y costumbres eran dignos de la nobleza, virtud y virilidad de nuestro pueblo; y vosotros, degenerados y corrompidos por la influencia española, o los habéis adulterado por completo, o lo habéis reemplazado por los usos y costumbres de un pueblo a la vez afeminado y embrutecido."
"¡Malditos sean los bizkainos de principios del siglo, que, conociendo tu historia y tus leyes, no quisieron, sin embargo, reconstruir en toda su pureza el espíritu de tu nacionalidad, ya ciertamente degenerado por el desconocimiento de las tradiciones patrias, y prefirieron llamar madre a una nación extraña y envilecida, y compartir tu suerte con tus eternos enemigos y hermanar tu causa con una causa extranjera, y dividir a tus hijos, para que tú misma te abrieras las entrañas y te destrozaran el Corazón! ¡Malditos sean, por nosotros, porque no supieron imbuir en la mente de nuestros padres otras ideas que las ideas españolistas, y fueron causa de que nos legaran esta doble herencia de las cadenas de la más ominosa servidumbre y de la más interna corrupción del sentimiento nacional!"
(Sabino Arana, Obras completas, Bayona-Buenos Aires, 1965)
En 1894, Sabino Arana y su hermano Luis están decididos a formar un partido político nacionalista. Un día, sentados en el histórico Café Iruña, enfrente de su casa de Abando, diseñan la bicrucífera, la bandera de Euskadi, una copia de la Unión Jack, según algunos. Más tarde, compone el Euzko Abendaeren Ereserkija como himno del partido y crea los eslóganes "Jaun-Goikua eta Lege Zarra" (Dios y Ley Vieja) y "Zazpiak Bat" (Siete en uno), que hace referencia por primera vez a la unificación de los cuatro territorios vascos españoles, Vizcaya, Navarra, Álava, Guipúzcoa y los tres franceses de Lapurdi, Zuberos y la Baja Navarra en un solo territorio, de ahí "Siete en Uno".
Por fin y tras muchos avatares, entre los que cabe destacar su condena por "rebelión contra España" a un mes y un día de cárcel, el 31 de julio de 1895, día de San Ignacio de Loyola, crean el primer Bizcai Buru Batzar o Asamblea General del Bizcai Batzara, el primer embrión de lo que sería el PNV.
Sabino Arana se casa el 2 de febrero de 1890, en la capilla de San Antonio de Abiña con Incolaza Achicallende y ese mismo dia salen de viaje de novios para Lourdes (Julio Eyara, Historias de Euskal Herria, Ediciones Vascas, 1986), pero ni aún así tiene descendencia. A pesar de que el PNV es una fuerza que empieza a tener gran arraigo municipal y social, sus problemas con la Justicia se agravan tras su decisión de enviar un telegrama al presidente norteamericano Theodore Roosevelt, felicitándole por la independencia de Cuba y acaba de nuevo en la cárcel. En libertad condicional, en noviembre de 1902 se esconde en el monasterio de San Ignacio de Loyola de donde, con ayuda de sus amigos Ángel Zabala y Francisco de Oyarzun y algunos jesuitas, huye a Francia por el paso de Roncesvalles y se instala en San Juan de Luz.
En esa época su quebradiza salud le mantiene casi alejado de la política. Los baños del sanatorio de Cestona (Guipúzcoa) no le ayudan a restablecerse. Fallece del mal de Addison, en Pedernales, el 25 de noviembre de 1903, a la edad de treinta y ocho años. Pero la obra del "padre" del nacionalismo no desaparece con su muerte.
Autor de la literatura más racista y xenófoba de finales del siglo XIX y comienzos del XX, sólo comparable a Adolfo Hitler, Sabino Arana proclama la superioridad de la raza vasca sobre todas las demás; a pesar de su acendrado catolicismo, crea un nacionalismo reaccionario, forjado en el odio y el desprecio a sus semejantes. Aunque en los últimos años de su vida se arrepiente de sus ideas y se produce en él una clara evolución españolista, como lo revelan sus escritos publicados en los diarios Noticiero Bilbaíno y Patria, el PNV se encarga de silenciar el "desviacionismo" y el "revisionismo" y le eleva a los altares de la perpetuidad.
Por paradójico que parezca, Arana es el único pensador fascista y xenófobo que sigue siendo adorado, venerado y reverenciado por decenas de miles de seguidores. En Vascongadas, 187 calles, 49 plazas, 37 centros escolares y más de una cincuentena de centros culturales llevan su nombre, según los datos de la Dirección General de Correos y Telégrafos, mientras que escritores de la talla universal de Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Ramiro de Maeztu, Julio Caro Baroja han desaparecido de la memoria colectiva de los vascos. El PNV ha creado una fundación dedicada al descubridor de la "piedra filosofal" del nacionalismo.
Descrito por sus contemporáneos como el redentor de los vascos porque "vino al mundo a enseñar a los vascos (el nacionalismo), a redimirnos de la esclavitud del latino, al modo que Jesús vino a redimir a todos los humanos del mal; es, pues, el Jesús vasco" (José de Arrriandiaga, médico de Mundaka, Vizcaya).
José Antonio de Aguirre y Lecube, autor del libro "De Gernika a Nueva York pasando por Berlín", alcalde de Getxo, diputado republicano en tres legislaturas y presidente del primer gobierno vasco durante la guerra civil, nació el 4 de marzo de 1904, estudiante de derecho, por Deusto, fue empresario y futbolista. En su obra no se remonta a Tubal , hijo de Jafet y nieto de Noe, pero no se queda corto: "Lo único positivo que sabemos del origen de los vascos es que nada sabemos de él. No hay filólogo o antropólogo en el mundo que no tenga su teoría particular sobre el caso, presentándonos entre todos un riquísimo muestrario de antepasados de todos los colores, en el que podemos escoger a nuestro antojo. Pero hasta que se pongan de acuerdo, no tenemos más remedio que admitir que los vascos descendemos de... los vascos (es decir, que ni siquiera Adán y Eva tienen nada que ver en el asunto).
Considerándose así mismo y a los suyos el ombligo del mundo, Aguirre divide el universo en dos partes, los que hablan vasco y los que no lo hablan.
Los vascos, naturalmente no pueden ser iguales al resto de los mortales; son portadores de derechos originarios. Por algo son "la obra maestra de Dios". Lo dice sin ningún pudor, Aguirre, heredero de Arana: "... Desde las más remotas edades, sobre la tierra vasca, el hombre disfrutó de aquellos derechos inalienables cuya conquista en otras naciones tanto tiempo y sangre le costó, porque bajo el cielo de Euzkadi la criatura humana siempre fue considerada como lo que con desgraciada insistencia se ha olvidado: la obra maestra de Dios".
Ser la obra maestra de Dios y no descender del mono, es cuando menos, un gran alivio para ese reducto de personas que han vivido desde tiempos inmemoriales en la Bay of Bizcai. Es lo que con gran regocijo, revelan otros nacionalistas.
El padre Txomin Iaka Kortexarena, sacerdote diocesano salido del seminario de Vitoria y emigrado durante años a Buenos Aires, escribe en su libro titulado "El Rh negativo en los vascos", editado en 1990 por Gráficas Eset:
"Nuestra sangre es un tesoro que el creador nos ha ofrecido a los vascos y que nos distingue de las demás razas del mundo, una sangre limpia, sin el Rh positivo sanguíneo del mono, sangre que nos diferencias de las demás razas y que por herencia desde hace 50.000 años antes de Cristo lo vamos recibiendo".
"No es pues pequeño honor y privilegio para los vascos esta sangre limpia y pura del Rh negativo sin mezcla del Rh positivo del mono, porque podemos creer que ello nos cataloga como los primeros habitantes de Europa".
"Siendo las razas obras del Creador y al formar familia cada uno tiene su derecho para elegir su consorte de cualquiera de entre todas las razas; sin embargo, como a cada raza le ha dado el creador sus cualidades y propiedades especiales y diferentes, para no mezclarlas y estropearlas y para su supervivencia, parecería que fuera su intención y deseo que se formaran las familias entre idénticas razas" (Txomin Lakakortedarena, El Rh negativo en los vascos, Colección Kardaberaz, núm.43, 141 pp.)
Y concluye:
"Habiendo recibido por herencia esa sangre pura del factor Rh desde tan remotos tiempos que sólo Dios sabe, de nuestros antepasados vascos, parecería que el euskaldum está obligado a su vez a dejar a sus descendientes por herencia, ese valiosísimo tesoro más preciado que el mismo oro. Cuidemos pues de este tesoro, la Raza, donado por el Supremo Dueño, seguros de que un día nos pedirá cuenta muy estrecha de su administración. Si perdiéramos ese tesoro que nos ha encomendado el Creador, sería el fin de los vascos por siempre."
Con respecto a la lengua:
"Diferenciándose de todas las lenguas conocidas en la actualidad, el vasco no ha creado su lengua de otra lengua madre sino que el Creador ha ido examinando uno por uno todos los seres creados por Él y después de conocer las cualidades de cada uno los hizo desfilar ante Adán para que les impusiera el nombre."
Situando el origen del euzkera en el principio del hombre y a las demás lenguas del universo como deformaciones de esa lengua "culta, con infinitos vocablos muy difícil de abarcar y caber en una cabecita", echa por tierra a la realidad mucho más prosaica. Los últimos estudios revelan que el origen del euzkera está en un dialecto del norte de África, hablado por los bereberes, del grupo de los hamitas, que en el preneolítico, obligados por los cambios climáticos, emigraron a Egipto, Sudán y sur de Europa, llegando incluso hasta las montañas del Cáucaso.
Diferentes estudios lo confirman, como el dirigido por Jorge Alonso García, de la Fundación Tartesos, de Barcelona, tras estudiar 4500 caracteres del euzkera del bereber que se habla en Argelia y algunas tribus del norte de África, afirman: "Las similitudes entre el euskera y el bereber no son sólo de léxico sino que afectan a la gramática, fonética, declinaciones y toponimia. Todavía oyes hablar en algunos zocos de Argelia y parece que estuvieras en Guipúzcoa o Navarra." ("Los vascos y el euzkera procedente de África", Tiempo).
"Así sucede con el uso nacionalista del lenguaje. El lenguaje deja de ser medio de comunicación y se convierte en símbolo de identidad nacional, de afirmación cultural, de integración hacia dentro y segregación hacia fuera. Adquiere una comunicabilidad empequeñecida y cautelosa. Se convierte en lenguaje críptico, restringido, reservado para los cofrades. La utilización nacionalista de la lengua no es un problema lingüístico, sino pragmático." (José Antonio Marina, La selva del lenguaje, Anagrama)
Paralelamente, dos doctores Antonio Arnaiz Villena y Jorge Martínez Laso, el primero catedrático de inmunología de la Universidad Complutense de Madrid y jefe del servicio de inmunología del hospital Doce de octubre, y el segundo su adjunto, llegan a la conclusión separadamente de que: sardos, norteafricanos, vascos e íberos tienen el mismo parentesco genético, el mismo carnet de identidad sanguíneo con haplotipos y genotipos idénticos.
Arnaiz y Martínez Laso descubren también que el Rh negativo no es una característica específica de los vascos, sino de los portugueses, españoles, franceses, irlandeses y pobladores de la isla de Man.
Los nuevos descubrimientos sobre el genoma humano hechos en 2000 y 2001 por científicos de los laboratorios norteamericanos, japoneses y británicos Celera,Incytrgrnomics, Genentech, Affymetrix y Eos Biotechnology, echan por tierra la existencia de características específicas que distingan a unos pueblos de otros, a unas razas de otras, derrumbando las teorías de Adolfo Hitler, Sabino Arana, Javier Arzalluz y todos sus seguidores. (Los estudios pueden consultarse en las revistas Science y Nature, febrero 2001).
NACIONALISMOS. 4. Nacionalismo vasco. Arzallus
Paz Digital, 2003
Paz Digital, 28-06-2006. Recuperado.