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DonaldRumsfeld [Aportado y traducido por pseudónimo citado]
La regionalización como instrumento para la liquidación de las naciones-estado. Por Jan Engelgard Prefacio, por Bogusław Kowalski La cooperación amistosa entre las naciones europeas es muy positiva y creativa, fomenta la civilización y el desarrollo cultural y económico, permite la resolución de conflictos pacíficamente y cooperar contra los desastres naturales, el crimen internacional, etc... Desafortunadamente, la creación de formas organizadas de esta cooperación en la forma de la Unión Europea llegó a un punto muerto. No sólo se ha atrancado por el crecimiento desmesurado de la burocracia que cada vez más alcanza absurdas dimensiones, sino que ha sido subordinado a ideologías utópicas. La regionalización considerada como un instrumento para debilitar a las naciones-estado es una de ellas. Junto a la creación de instituciones para la cooperación con los gobiernos nacionales, la Unión Europea está creando relaciones directas entre Bruselas y las regiones. La política regional está imbuida de una fuerte dosis de ideología que ve a las naciones-estado y su egoísmo como la causa de todo lo malo que ha ocurrido en nuestro continente. Con base en el conocimiento histórico, podríamos estar de acuerdo en que los egoísmos nacionales pueden conducir al desastre, pero esto ocurre cuando se abandonan las normas de la civilización latina. En vez de fortalecer y diseminar por todos los medios posibles la ética de la vida social e internacional que tiene sus raíces en el cristianismo, se intenta a través de programas de regionalización debilitar el papel de las naciones-estado para liquidarlas posteriormente. De esta manera, Europa, tan trágicamente afectada en el S. XX por los experimentos nazi y comunista, está proponiendo otra extraña solución de imprevisibles resultados. Además de la natural oposición a estos planes que surge del patriotismo y el apego al propio país, existen preocupaciones plenamente justificadas de que la demolición del orden actual puede llevar al caos y hacer de toda la Unión Europea un sistema incontrolable. Polonia también está sometida a la presión de los que apoyan el regionalismo. Esto se hizo evidente en la reforma de los gobiernos locales en 1998. La liquidación de las 49 provincias existentes y su sustitución por 16 estados regionales fue el resultado de las tendencias que venían desde Bruselas. Afortunadamente, Polonia es un estado homogéneo y no tiene fuertes tradiciones separatistas regionales. Ha sido por esto por lo que la ideología del separatismo no ha tenido éxito en Polonia. Los intentos para revivir el separatismo emergieron en Pomerania en relación con la región Kaszuby y en Silesia en la forma del "Movimiento para la Autonomía de Silesia". Pero esto no tuvo respuesta de la población. Aún así, el fenómeno no debe de ser visto como algo sin importancia considerando el apoyo político y financiero que tiene de la Unión Europea. Gracias a la presión pública organizada principalmente por católicos, grupos nacionales y rurales, los artículos que garantizan la naturaleza unitaria del Estado polaco se introdujeron en la Ley del Gobierno Local. Artículos similares se introdujeron en la Constitución. Por lo tanto, la propagación de ideas regionalistas es ilegal y debe ser severamente censurada. Desafortunadamente las autoridades gubernamentales no lo están haciendo por razones políticas y, por el contrario, crean un clima favorable a las tendencias separatistas. Esto es por lo que es necesario propagar el conocimiento sobre los mecanismos e intenciones que tienen la promoción de las regiones. Y esto es importante ya que el regionalismo en un nivel racional puede ser un suplemento positivo del amor que se siente por la patria. Así, la amenaza surge cuando se confunde el fenómeno que puede ser contrarrestado sólo a través de la discusión pública. El estudio de Jan Engelgard pretende hacer una presentación sintética sobre el fenómeno y esperamos que sea útil en la determinación de los límites del regionalismo en el entorno polaco. Bogusław Kowalski es Presidente del Consejo “Myśl Polska”.
El estudio completo de Jan Engelgard se puede ver en: Regionalization as an instrument of liquidating the nation-states Paz Digital, 28-07-2006 Powered by AkoComment 2.0! |