Servidor tiene un cierto "carisma" (perdón por la cursilada) para captar la idea-esencia (otra cursilada) de las cosas, pero apenas me quedo con algún dato, ni nombres ni fechas ni casi nunca conservo documentación. Entonces, procurando ser lo más neutral-objetivo posible, lanzo aquí algunas ideas que he obtenido de mi bastante estrecha relación con palestinos exiliados (hace de esto más de 35 años) y de mis desordenadas lecturas de Ángel Ganivet, Oswald Spengler, libros judíos, y la lectura de artículos de fuentes poco o nada conocidas, o de internet (Vaticano, Al Ja-zeera y de todas clases, así como desde la Biblia, filosofía hindú y budista y el Corán, del que me sé varias páginas de memoria, en árabe).
De este batiburrillo que tengo en la cabeza, lanzo la semilla, para que alguna mente más ordenada la desarrolle y le saque punta. Thank U.
Hace bastantes años (más de 30) se produjo bastante inmigración de la diáspora palestina hacia España. Yo entonces estudiaba Ciencias Químicas y Biológicas, aunque luego me cambié a letras. Y había gran cantidad de estudiantes palestinos que en su inmensa mayoría estudiaban Medicina en esta universidad, con becas que obtenían de diversos sitios (Unesco, no sé qué de refugiados, de otros países árabes o de aquí mismo). Entonces en Israel había sus rifi-rafes; algún tiroteo que otro o algún que otro petardo, pero entonces a nadie se le pasaría por la imaginación que se ataran cinturones en el cuerpo y se explotaran ellos mismos en un autobús.
Me daban bastante propaganda y también me dieron un libro muy interesante que hablaba de cómo se habían ido desarrollando las cosas desde la "Declaración Balfour" de 1948. El libro era muy en rústica (y creo que por ahí lo tengo todavía... ¡vaya usted a saber, con el desorden que tengo!): "El problema de los refugiados árabes de Palestina". Se hablaba de que al empezar a entrar judíos en cantidad también había organizaciones judías que hacían de las suyas para ir predominando, como la Stern y Hagennah (de la escritura de este último nombre no me acuerdo bien). En fin, que de la idea de aquel libro y algunos posters y panfletos y de muchas conversaciones con ellos, entendí que la idea que exponían dichos palestinos de entonces -bastante educados y cultos, cariñosos y sencillos- era que allí siempre había habido todo tipo de religiones: musulmanes, cristianos de lo más variopinto (católicos, ortodoxos, coptos, armenios, protestantes de todo pelaje, etc. etc.), y, por supuesto, judíos que llevaban allí desde hacía muchísimas generaciones.
La idea de los palestinos era que no había que tener en cuenta ni raza ni religión ni cosas por el estilo, sino que nada, que el que hubiera nacido en Palestina era palestino, que se hicieran unas elecciones en las que pudieran participar todas las religiones y razas sin preferencias, y que si salía de Presidente un musulmán, pues musulmán, si un protestante Bautista, pues bautista; en fin, mas o menos como casi se consiguió en el Líbano, en donde se había llegado a un acuerdo de que el Presidente fuera cristiano y el Primer ministro, musulmán; e irse alternando; y hubo un cierto tiempo en que parece que la cosa funcionaba (no perfectamente, ni mucho menos, pero podía pasar). Entonces, los palestinos, aunque pobremente, parece que no vivían mal; si bien, con una agricultura tradicional y bastante primitiva, como aquí en España o en Grecia, por poner un ejemplo. Hace muchos años, lo normal: las acequias, los mulos y algún que otro tractorcillo, la recogida de la aceituna como se solía hacer por aquí, el aventamiento tradicional del trigo y así "íbamos tirando".
Estaba entonces muy de moda la idea de la "AUTOGESTIÓN" (en Yugoslavia, en Argelia y en otros sitios, tema que se estudiaba bastante en la Falange).
Sigamos. Entonces, parece que empezaron a llegar de muchos países, sobre todo de Estados Unidos, una serie de técnicos e ingenieros agrícolas, muy bien preparados, y empezaron a aprovechar la poquilla agua que había de una manera admirable -estilo Almería- y se inventaron los Kibutzim (singular "Kibutz") y otras formas de explotación mucho menos frecuentes que conozco menos y se llamaban algo así como Mushakas u otro nombre con varias "a"s. Pero la forma principal de explotación eran el "Kibutz"; tenían sus casas dentro de la misma explotación y un régimen de trabajo muy estricto, puntual y ordenado; y sacaban del poco fértil suelo casi el 100 por uno y se repartían las ganancias entre los mismos trabajadores (también idea fundamental de la Falange en este tema). Entonces, yo ya no sé si es que a los palestinos les daba coraje de que les funcionaran las cosas tan superbien que empezaron a meterse con ellos hasta que llegó un momento en que ya pusieron como unas vallas o fronterillas alrededor de los Kibutzim para que no se metieran con ellos; y, a veces, hasta tenían que llevar el fusil colgado a las espaldas mientras cavaban o araban el suelo, etc., porque en el momento menos pensado podían ser atacados; así que hicieron los "asentamientos".
Y ahora pasamos a otro tema.
Pseudomorfosis y mutación.
La idea de pseudomorfosis la saco de Spengler, que la basa en lo que pasa cuando un mineral -cuya forma de cristalización es en octaedros, pongamos por caso-, al encontrarse por raras circunstancias en un "molde" distinto dentro de una piedra muy dura en la que el "molde" tiene forma de tetraedro, se adapta a esa forma por no tener más remedio; y ves el mineral y te crees que es otro, ya que le ha sido imposible cristalizar en su forma natural. Y lo mismo..., si pasamos a lo intelectual, social o religioso, etc., también se da la "pseudomorfosis" de un militante de un partido de" izquierdas", que en el fondo, y sin saberlo en realidad, es de "derechas", o uno que se cree católico porque inconscientemente se ha adaptado a la "rutina" católica desde chico, y, sin ser consciente de ello, puede que en realidad, en su "esencia", sea protestante o incluso ateo; o digamos... "supersticioso", pero no católico de verdad. (Y otros sí somos católicos de verdad, pero malos).
Entonces me parece estar observando un fenómeno curioso. En principio, el judío es "errante", sin patria concreta (o bien, considera que su "patria" es todo el mundo) y lo suyo es no tener un verdadero "apego al terruño", sino dedicarse desde siempre a profesiones liberales como abogado, director de banco... ¡Eso!, sobre todo banqueros, como los Rothschild, Rockefeller, etc.; pero también, médico, oficinista, comerciante... No concibo cosa mas extraña que un judío labrador por generaciones.
Ahora bien, en Israel, al pasar varias generaciones "cultivando el terruño", los judíos van sufriendo una "mutación inconsciente"; y ya, cada vez más, aunque muy despacio, se sienten como en una Patria, incluyendo el territorio y aferrándose al terreno, pareciéndose cada vez más a un campesino español, portugués, italiano o irlandés, por poner algún ejemplo; y defienden su "patria chica" con uñas y dientes. Además, muchos ni siquiera son ya de religión judía.
Y otro tema...
Otro tema es que la existencia del Estado de Israel es una ventaja para la cultura "occidental", si es que ya va quedando algo -por lo podrida que está-. El Islam funciona como un magma muy homogéneo (a pesar de las continuas luchas entre ellos), que va avanzando y tragándose otros países e islamizándolos, pero que para ser "efectivo" como que necesita esa homogeneización
en el sentido de que, como digo, por más guerras que haya entre ellos mismos, inconscientemente, se sienten dentro de un enorme bloque homogéneo (aunque tenga muchas fisuras); resulta lo mismo si es de Jordania o de Marruecos, de donde sale de vez en cuando algún Jefe carismático, como el Jomeini o Abdu-l-Wahhab -o como se llamara el de Arabia Saudita- y le da un nuevo impulso. Si ese magma no es HOMOGÉNEO, se sienten como inseguros y pierden mucha fuerza. A ese magma se le llama en teología islámica "Daaru-l- I'slam" (como "Casa de Dios") frente al resto, que se llama "Daaru-sshaitán" (o "Casa del Diablo").
Entonces, la ventaja para nuestra "civilización" es que esa "CUÑA" que representa el Estado de Israel dentro del magma islámico dificulta la expansión del Islam y les resulta un "atranque".
Tenemos también un concepto parecido, ya en sentido más espiritual, que es el sentimiento de pertenencia a la 'Umma' o "comunidad de creyentes", independiente de donde se viva, aunque sea en la "Daar- As-shaitán", pero ya estoy cansado y aquí lo dejo.
Lo dicho, que a ver si alguna mente más ordenada y documentada que la mía le mete datos a estas ideas y les saca punta.
Paz Digital, 17-08-2006