NUBES DE TORMENTA
Estas nubes que cruzan por el cielo de España
y que muchos no quieren ni siquiera mirar,
son nubes que amenazan con traer la tormenta
y, entre truenos y lluvia, con el rayo estallar.
Los negros nubarrones son fruto de revancha,
de odios, de vilezas y venganza ruin,
de querer revolver en la Historia de España,
de enfrentar nuevamente a Abel y a Caín.
¿No ha llegado el momento de que entre los hermanos
nos demos, perdonando, abrazo fraternal
y todos olvidemos la Historia ya pasada
y echemos al olvido tanto odio y tanto mal?
¿A qué viene partir la casa que es de todos?
¿Por qué hacer cantones de la única Nación?
¿Por qué enfrentar a hermanos de la misma familia
invocando costumbres, lenguas o religión?
No es posible callar ante tanta ignominia,
no debemos, hermanos, los labios silenciar;
cuando llega el peligro -y el peligro está cerca-
es propio de cobardes esconderse y callar.
Si quien manda traiciona y no pone remedio,
por soberbia, ignorancia o simple candidez,
al daño que se cierne sobre la Madre Patria,
no cerremos la boca, gritemos a la vez:
¡Adelante, españoles! Busquemos entre todos
a quien, digno y valiente, se nos ponga al timón
y nunca consintamos, con gesto firme y recio,
que un Gobierno de ineptos destroce la Nación.
Un Gobierno que miente, antaño nos dijeron,
que no merecía a España gobernar,
Y, ante tantas mentiras que el Gobierno propala,
no es justo que, ahora, nos quieran silenciar.
Levantemos la voz, gritemos todos juntos,
-cuantos sientan a España, nuestra única Nación,-
que no consentiremos que España se nos hunda
fruto de la maldad y de la sinrazón.
Y pidamos a Dios, que nos hizo hermanos,
que aleje a los que a España están dejando hundir,
que se acaben los odios, que se olvide el pasado
y nueva primavera nos vuelva a sonreír.
José Jurado
Paz Digital, 25-09-2006