Según el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado, el CNI es el único servicio de información que ve incrementada la partida de fondos reservados, mientras que los del Ministerio del Interior a disposición de la Guardia Civil, institución molesta donde las haya para los enemigos de España, quedan congelados por tercer año consecutivo.
El 9 de octubre de 2003, el sargento José Antonio Bernal fue tiroteado y rematado en el suelo en Bagdad en donde estaba destinado como personal diplomático por el Gobierno español. Aquella mañana, en el entretiempo que se producía el relevo de sus guardaespaldas iraquíes, entre las 7 y las 8 de la mañana, alguien llamó a su puerta, el Sargento abrió y se encontró desarmado y cara a cara con los sicarios que iban a matarlo.
Pero, ¿cómo pudo abrir la puerta en unos momentos de gran inseguridad incumpliendo los protocolos de actuación? La prensa española concluyó que los visitantes eran conocidos para el Sargento. Pero cabe otra posibilidad. Cuando los agentes secretos se encuentran con alguien, se cercioran de que contactan con la persona adecuada a través de contraseñas. Entonces, lo más probable es que sus asesinos llamaran, dieran la contraseña adecuada y el Sargento abriera confiadamente percatándose inmediatamente de la trampa y emprendiendo la huida al estar desarmado y como estaba.
Pero, ¿cómo pudo llegar la contraseña a los asesinos del Sargento? Pues a través de alguien que la sabía. ¿Quién la sabía? Otros agentes del CNI. Esta idea era inasumible en aquellos momentos, pero vista la putrefacción del aparato del Estado español y del propio CNI, ya no lo es.
Y, ¿qué canal pudo seguir la contraseña hasta llegar a los asesinos? ¿Pudo ser directamente por contactos entre españoles e iraquíes? Esto es bastante improbable por la carencia de vínculos y contactos previos a esos niveles. ¿Entonces?
Es sabida la estrecha relación que Francia mantenía con el régimen de Sadam Husein a quien llegó a vender una central nuclear, con el que mantuvo una estrecha cooperación durante los años del embargo después de la I Guerra del Golfo, al que dio una gran cobertura diplomática en el Consejo de Seguridad de la ONU y al que dio un gran apoyo mediático-propagandístico con la organización y financiación de las manifestaciones del “No a la guerra” y del “No en mi nombre” en todo el mundo antes de la invasión de Iraq.
Francia sí mantenía una estrecha relación con el régimen de Sadam y, poco antes, el partido político gaullista del presidente Jacques Chirac y el partido Baas que apoyaba a Sadam Husein se habían hermanado en un congreso conjunto en Francia y la élite dirigente francesa estaba muy molesta porque se le acababa el negocio del programa de la ONU “Petróleo por alimentos”.
Conocida es la perfecta penetración de la que el Ministerio del Interior español y el CNI son víctimas por parte de agentes dobles institucionalizados denominados “enlaces” u otros eufemismos colocados por los gobiernos de Felipe González y mantenidos por los gobiernos de Aznar que informan puntualmente al Gobierno francés de los asuntos importantes. (Fuente consultada: globalsecurity.org)
Paz Digital, 28-09-2006
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