|
Por Vance, 03-03-2004
El Partido Socialista Catalán ha elegido como lema de su campaña electoral la frase "Derrotarem al PP".
Derrotar al PP. Para eso piden los votos. Para eso quieren sentarse en el Congreso de los Diputados.
¿Para qué exhibir sus capacidades de gestión, sus proyectos de futuro, la forma en que su actuación mejoraría la vida de los ciudadanos? Si existen, son características secundarias. En un lema electoral se concentra el objetivo básico del partido que lo formula. El objetivo principal de los socialistas catalanes es derrotar al PP. Lo otro, ya se vería. ¿"De entrada, no", tal vez?
Este lema electoral, esta idea-fuerza (no se rían, por favor) me sugiere una serie de reflexiones...
1. Los socialistas catalanes consideran que su misión no es primordialmente la representación de los ciudadanos, sino la lucha política.
2. El objetivo de los socialistas catalanes no es derrotar a Coalición Canaria, el PNV, el PSOE (bueno, están haciendo lo posible por hundirlo, pero en el lema eso no lo dicen), IU, CiU y muchos otros, sino sólo al PP. Por lo tanto, no se puede deducir que en realidad es que la derrota del PP equivale a la victoria del PSC, porque nunca obtendrán los socialistas catalanes ni la cuarta parte de los votos del PP. No se trata, pues, de vencer (tarea imposible), sino de derrotar, es decir, de impedir que venza el otro.
3. Es decir, los socialistas catalanes se mueven por la vía del enfrentamiento entre partidos políticos, con un objetivo negativo: derrotar.
4. Este concepto de lucha política y ese objetivo de confrontación definen el concepto de política democrática que tienen los socialistas catalanes. No se trata de gestionar el país, no se trata de mejorar. Se trata de desbancar a otros. ¿Qué pinta un ciudadano normal en todo esto? Nada, absolutamente nada. No le dicen qué ventajas obtendría de votar al PSC. Eso satisfará mucho a los profesionales de la política socialista, pero ¿significa que España (recuérdese que las elecciones son españolas) irá mejor con ellos como diputados? En el lema electoral no se dice ni una palabra de mejorar. Sólo de empeorar a los demás.
5. En el imaginario de los dirigentes socialistas catalanes, pues, la vida política se concibe como una confrontación entre políticos, mientras que la gente normal sólo importa para auparlos al poder.
6. Ese "derrotaremos" es una clara llamada a los sentimientos. No se habla de hechos, de posibilidades de mejora. Con la derrota, está cumplido el objetivo. Más allá no hay nada. O, como ponía en los mapas antiguos, "más allá sólo hay monstruos".
7. Los sentimientos a los que se apela son negativos. "Derrotar a alguien" no es un objetivo pacífico. No es en sí una mejora. Podrían haber hablado de mejoras, sí, pero no lo han hecho en el lema electoral. Es de suponer que estos sentimientos negativos tienen su público: las personas que odian a los políticos del PP.
8. ¿Tienen derecho las personas dominadas por el odio a votar? Sin ninguna duda. Tienen derecho a tener sus representantes en el Congreso de los Diputados de España. Eso es la democracia. La novedad está en saberlo: el partido del odio.
9. Es injusto decir que el PSC es el partido del odio. Es más acertado decir que es uno de los partidos del odio. Los restantes de ese grupo vienen demostrando día a día que lo son, así que no hace falta que se los enumere.
10. Podemos decir que la base de la actuación política de esta gente es la manipulación de los sentimientos del pueblo llano, con el objetivo de anular las capacidades racionales que analizarían los hechos, con clara desventaja para ellos, y sustituirla por la acción impulsiva que se aleja totalmente del que se suponía que tiene la democracia: la elección de los representantes de la gente, y, en último término, del gobierno del país.
11. Los que amamos la paz, los que rechazamos la confrontación y queremos diálogo sincero, no tenemos más remedio que señalar que este tipo de personas no es adecuado para representar a nadie ni para gestionar nuestros asuntos: porque lo que muestran es, sobre todo, odio, y del odio no puede salir nada bueno. Y también porque apelan a lo peor de los votantes: el propio odio que puedan inducir en cada ciudadano. Es decir: en la medida en que lo consiguen, son políticos manipuladores de los sentimientos de los demás.
12. Por esta razón, las próximas elecciones serán un verdadero test que además de político será emocional. Veremos el número de personas que se han dejado arrastrar a la dinámica de la crispación, el enfrentamiento y el odio, aquellos cuya capacidad crítica habrá sido anulada por la propaganda emocional que... ¡por cierto!, la inventó Hitler.
Tú, lector, lectora, ¿qué eres? ¿Una persona libre o un esclavo emocional? Vance
Paz Digital, 03-03-2004.
Paz Digital, 11-11-2006. Recuperado.
NOTA DE 2006: dos meses después de la publicación de este artículo, en mayo de 2004, José María Aznar presentó como propia la expresión "partido del odio", y repitió lo escrito en este artículo hasta el punto de precisar también el mismo contenido del punto 9) que se puede leer aquí: que no se refiere a "ningún partido concreto, sino a todos aquellos que han aprovechado para transmitir odio, destilar sectarismo y alentar la destrucción del adversario".
Claves: Fundamentos psico-socio-políticos para el siglo XXI. Por Vance
Todas las Claves de Paz Digital
Más aportaciones de Vance
AVISO A NUESTROS USUARIOS: Los comentarios han sido cerrados temporalmente y podrán estar activos pasados minutos. Solo los administradores de Paz Digital pueden escribir comentarios en este instante. Si desea comunicarse con nosotros, hágalo desde el Contactar (menú izquierda, arriba). Paz Digital
Powered by AkoComment 2.0! |