Totalitarismo y Propaganda. Goebbels.
ANÁLISIS para Paz Digital
Africano. 03-03-2004
MOTIVACIONES
Comienzan aquí una serie de artículos sobre los totalitarismos y el uso de la propaganda como medio para llegar al poder y, en su caso, consolidar el estado totalitario mediante la utilización y control de los medios de comunicación masivos.
El objeto de estos artículos es desmitificar muchos de los hechos históricos que permanecen ocultos en sus detalles a la mayoría de la población, con la pretensión de que pueda servir a todo el que lo lea para ver como a partir de unas estructuras propagandísticas adecuadas, se puede adormecer la conciencia individual de muchísimas personas y sustituirla por una "conciencia colectiva" falsa que en realidad responde a una serie de pensamientos e ideas que unos pocos consiguen imponer al resto de la población por ellos controlada.
Para desarrollar el tema iré analizando documentos históricos como son multitud de discursos, escritos, ensayos, artículos, libros y, en general, cualquier soporte que en su momento, fuese usado como medio para hacer propaganda.
Comienzo, pues, analizando un discurso pronunciado por Goebbels en el que expone su ideario y su forma de concebir los medios de comunicación.
Circunstancias históricas y breve descripción del ambiente social
Transcurría el año 1933, y Hitler acababa de tomar el poder en Alemania. El grado de analfabetismo y pobreza era enorme y la política de cara al pueblo, hasta entonces, se realizaba fundamentalmente en las grandes ciudades y se basaba en mítines y en campañas escritas en los diversos periódicos.
La forma de llegar a la gente por parte de los partidos era basicamente los panfletos propagandísticos y el resto quedaba a merced de lo que los periódicos decidiesen publicar.
La radio comenzaba a hacer su aparición, pero hasta ese momento era un capricho permitido solo a los mas pudientes, pues para un obrero o campesino, el coste de adquisición de un aparato receptor equivalía al trabajo de muchos meses.
El Partido Socialista Nacional de Alemania (NAZI), ve su oportunidad de uso masivo creando un aparato receptor, el Volksempfänger, de muy bajo costo, y aprovecha la Exposición anual sobre la radio para no solo lanzar el aparato, sino para marcar el uso que del mismo va a hacerse a partir de ese momento.
Ha de tenerse en cuenta que, en aquellas circunstancias, el simple hecho de poder escuchar directamente la voz del que te gobernaba, estando éste a cientos de kilómetros de distancia, constituía un algo mágico que dotaba al locutor de un halo de grandiosidad, ya que la mayoría de la gente identificaba al que hacía uso de la técnica con el que dominaba la técnica, cuasi mágica, en sí. De hecho, mucha gente lo consideraba brujería. Sucedía, además, algo semejante, en muchos aspectos, a lo que en la actualidad sucede con la televisión: se dota de relevancia desmesurada a lo que alguien exprese en ese medio respecto a lo que pueda decir cualquier persona en la calle.
Antecedentes
El 18 de Agosto de 1933, apenas 6 meses después de la llegada del partido Partido Socialista Nacional de Alemania -NAZI- al poder, Goebbels inaugura con su discurso una exposición de radio.
Los nazis estaban convencidos del poder de la propaganda y no regateaban nada en desarrollar los medios que la técnica les brindaba en su momento para cumplir con este fin.
Por medio de un receptor de radio barato, el Volksempfänger, el ciudadano medio, es decir, la gran masa, pasaba a disponer de un aparato a través del cual, los manipuladores del partido NAZI -Partido Socialista Nacional de Alemania- podrían comenzar con su proceso de lavado de cerebros a gran escala, envolviendo a la población en un fanático nacionalismo. El Dr. Goebbels se apercibió de la capacidad de este nuevo medio y no dudó en usarlo para sus siniestros objetivos. El discurso fué este: (Continuará)
Africano
Paz Digital, 03-03-2006. Recuperado.