Las Siete Hermanas
En esa línea de eliminación de personas peligrosas [ver "El G-300. Los Dueños del Mundo (1). Ordenando las piezas"] se recuerdan otros casos resonantes como los misteriosos "accidentes" de aviación del presidente de Panamá, General Omar Torrijos, el del presidente de la entonces petrolera estatal Argentina YPF (hoy finalmente en manos privadas europeas), Estenssoro, cuando se negociaban arreglos comerciales que dejaban fuera del negocio a las famosas "Siete Hermanas" del petróleo, el cártel petrolero que hasta hoy maneja los precios y las políticas petroleras del mundo, por más que la OPEP pretenda ignorarlo.
Son estas Siete Hermanas quienes parecen estar ligadas a la muerte "accidental" (en otro avión) de Enrico Mattei, presidente de AGIP italiana, quien había negociado exitosamente un tratado petrolero y gasífero con Irán, demasiado favorable para la recuperación económica de Italia y altamente desfavorable para el cártel de las Siete Hermanas. Su fin era previsible después de negociar con Rusia la provisión de petróleo de la región de Bakú, pagadero con tubos de acero italianos que permitirían a los Soviéticos construir el gasoducto hasta Europa Central y amenazar el monopolio de las Siete Hermanas en la región. Para ello se construyó una acería en el norte de Italia, pero en 1962, un mes después de entrar la fábrica en servicio, Enrico Mattei murió en un accidente de aviación sospechoso por demás, cuando planeaba reunirse con John Kennedy para llevar adelante negocios relativos al petróleo de los Estados Unidos, al que las Siete Hermanas consideran de su propiedad exclusiva.
¿Quiénes son las Siete Hermanas? Terminada la Primera Guerra Mundial, las compañías petroleras americanas de Rockefeller y las inglesas forcejeaban para apoderarse del control del negocio del petróleo mundial. En poco tiempo se dieron cuenta de lo poco conveniente que era luchar entre sí y se decidieron a facilitarse las cosas. Enviaron representantes a una reunión que se realizó en Achnacarry, Escocia, para formar un cartel petrolero en beneficio mutuo. En 1928 se llega al secreto "Convenio Achnacarry" que dejaba delimitado el reparto del mercado y las regiones de poder de cada uno de los integrantes del cártel. Las siete principales compañías integrantes del cártel, conocidas como las Siete Hermanas, eran la Esso (Standard Oil de New Jersey), Mobil (Standard de New York), Gulf Oil, Texaco, Chevron (Standard de California), y las dos compañías inglesas Royal Dutch Shell y la Anglo Iranian Oil Co., (más tarde la British Petroleum, o BP).
Pecaríamos de ingenuos si atribuimos estos (y otros) accidentes de aviación a la fatalidad o a un pobre mantenimiento mecánico. Tampoco es aventurado pensar que el "Resumen para Hacedores de Políticas" del IPCC está redactado para consumo de los 300 personajes que se han apropiado del mundo. No para orientarles y permitirles tomar decisiones, sino como un mero placer visual al contemplar cómo sus planes van tomando forma, lentamente al principio, y más aceleradamente hacia el final. Después de todo, lo que hace y dice el IPCC no es nada más que seguir las instrucciones sumamente precisas del G-300, a través de la muy aceitada cadena de mando que ha establecido a lo largo de los años.
Muchos se preguntarán si en realidad existe este grupo de gente que actúa muy discretamente desde las sombras, con total libertad y, sobre todo, con absoluta impunidad, o si esta no es más que "otra de las tantas historias" de complots y conspiraciones que pertenecen más al mundo de la ficción literaria de Ian Fleming o John LeCarré que a la vida real. De un rápido repaso de la historia del mundo se puede comprobar de manera fehaciente e incontrovertible que la única manera en que el mundo ha sido conducido hasta hoy ha sido a través de conspiraciones, complots y asociaciones ilícitas de toda clase y calaña, desde pequeñas sectas religiosas a las masónicas más renombradas, desde sociedades teosóficas, filosóficas, eugenésicas, esotéricas, astrológicas, satánicas; grupos filosófico-políticos como los venecianos, los Illuminati, Hobbistas, Fabianos, etc.
Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC
Fundación Argentina de Ecología Científica
[Continuará]
Paz Digital, 18-11-2006