Paz Digital.- Dos aspectos mayores merecen reseñarse del nuevo Estatuto andaluz:
-Uno es el que atribuye competencias a la Junta de Andalucía para relacionarse bilateralmente con la EURSS; antes era sólo administradora de los subsidios concedidos graciosamente por la misma.
-El otro es que se atribuye competencias exclusivas sobre el río Guadalquivir.
Ambas vacían progresivamente al Estado de competencias, pero la segunda hizo que Juan Carlos Rodríguez Ibarra amenazara con recurrir el Estatuto andaluz ante el Tribunal Constitucional.
“Si ustedes se escandalizan del Estatuto catalán y no les escandaliza el valenciano, el balear o incluso el andaluz, en algunos aspectos, como por ejemplo, que Andalucía quiera quedarse con la competencia exclusiva del Guadalquivir, que es un disparate mayúsculo.
Y que desde luego pediré apoyo a esta Cámara para presentar un recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto andaluz si se aprueba en estos términos, porque nosotros tenemos 1.200 kilómetros de cuenca del Guadalquivir en Extremadura. Y siempre hemos dicho que todo aquello que tenga paso por distintos territorios es una competencia indeclinable y exclusiva del Gobierno central”.
Manifestaciones del presidente socialista de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, durante un debate celebrado en la Asamblea extremeña sobre las repercusiones del Estatuto catalán en la Comunidad.
Mérida, 18 de mayo de 2006.
Actualmente Rodríguez Ibarra está casi fuera de la vida política y a punto estuvo de irse para siempre por un inoportuno infarto de miocardio.
Pero, ¿por qué?
Una vez que las compañías municipales de suministro de agua, en cada una de las ciudades y pueblos de Andalucía, ha pasado a manos privadas por influencia y recomendación de la Junta de Andalucía, con un incremento abusivo de las tarifas de alta y conexión y un incremento progresivo por consumo, ahora toca que las aguas de riego e infraestructuras como los embalses pasen a estar gestionados por los mismos.
¿Quienes son? Una maquinaria jurídico-política-mediática que dispone de una cascada de compañías que pasa por ACSA-Agbar (Aguas de Barcelona) y que llega a Aguas de Lion y al Gobierno francés que utiliza a la EURSS para apoderarse de todas las infraestructuras del agua del planeta.
¿Qué quieren? Controlar el agua del Guadalquivir y vendérsela a sus legítimos dueños que son los habitantes de la región. Desde el origen de la humanidad, se ha considerado que los dueños de recursos naturales como el agua son los habitantes de la zona.
¿Cómo bordean la legitimidad? Estas compañías dicen que no cobran por el agua, sino por la gestión.
Recientemente la Junta de Andalucía ha convocado a los regantes de la cuenca del Guadalquivir a través de las comunidades de regantes para que renuncien a los derechos que cada propietario de una parcela agrícola de regadío tiene a las aguas fluviales de su cuenca hidrográfica, como paso previo para hacer concesiones de gestión de infraestructuras tales como embalses, canales y acequias a las compañías multinacionales francesas.
A partir de ahí, no es difícil vislumbrar que la palabrería de la propaganda anestésica incremente su intensidad al hablar del precio real del agua, del ciclo del agua, de la gestión racional de los recursos naturales, del crecimiento sostenible y aproveche problemas reales para enriquecer a unos cuantos listos y subyugar a la mayoría.
DonaldRumsfeld
Paz Digital, 17-02-2007
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