Paz Digital.- Ambrosio Fernández, el vecino de 79 años [hace dos meses la misma agencia Europa Press dijo que tenía 84 años, tal vez para presentarlo como "terminal"] que ingresó en estado grave en el Hospital Txagorritxu de Vitoria tras el ataque de kale borroka registrado el pasado 6 de enero en el inmueble en el que residía en Mondragón (Arrasate), falleció el pasado sábado en la UCI del citado centro, según confirmó a Europa Press el alcalde de la localidad, Ignacio Lakunza.
El funeral se celebra esta tarde, a las siete y media, en la iglesia parroquial de San Juan El Bautista de Mondragón - Arrasate, y al mismo acuden representantes del Consistorio.
Fernández fue uno de los cerca de 50 vecinos que fueron desalojados de sus viviendas por el incendio que el ataque de kale borroka provocó en los bajos del edificio, donde se encontraba una entidad bancaria.
El anciano, que había padecido con anterioridad problemas cardiorrespiratorios, ingresó en la UCI del Hospital después de que la inhalación de humo y la espera en la calle "complicara el cuadro catarral que padecía", según informaron entonces fuentes municipales.
El enfermo presentaba insuficiencia respiratoria y requirió ventilación mecánica. En estos dos últimos meses no abandonó la UCI y, "con los problemas cardiovasculares que arrastraba previamente, no ha podido salir", explicó el alcalde.
Lakunza, que ha "seguido bastante de cerca el proceso", señaló que "ha habido momentos en que parecía que ya se recuperaba, pero finalmente ha habido otra caída y las fuerzas le han abandonado otra vez".
En cuanto a la relación entre el fallecimiento y el ataque de kale borroka, el primer edil dijo que no cree que "haya nadie en el mundo que pueda afirmar categóricamente las cosas". "Lo que sí se puede decir es que eso no le ha ayudado en absoluto, evidentemente", agregó.
El alcalde, que estuvo esta mañana con la mujer de Ambrosio Fernández en el tanatorio, señaló que "la familia lo que quiere es tranquilidad y no desea ningún de tipo de bronca", por lo que consideró que lo "que deberíamos hacer todos es respetarles". [Europa Press]
El alcalde Ignacio Lakunza no cree que "haya nadie en el mundo" que pueda afirmar categóricamente la relación entre el fallecimiento y el ataque de kale borroka. Los terroristas queman un edificio, una persona con dificultades respiratorias inhala el humo de ese incendio hasta tener que ser llevado a la UCI, y a los dos meses muere. No hay relación, dice el alcalde, que no lo diga nadie en el mundo: ésa es su preocupación, la de exculpar a los incendiarios. Todos deberían estar permanentemente con careta antigás en el País Vasco, ya que los incendios no se relacionan con el humo, el humo no se relaciona con el envenenamiento de los pulmones y esta disfunción "no provoca" la muerte. La culpa la tiene la gente que está en su casa, por respirar. Pero los incendios intencionados no originan consecuencias. Hasta ese punto manda la mafia ETA en el País Vasco.
Paz Digital, 05-02-2007
Sin tregua. Calcinada una sucursal bancaria en Mondragón (Guipúzcoa), con 50 personas desalojadas