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YA ESTÁN AQUÍ
Paz Digital, 04-11-2007.- No hace mucho tiempo que la militancia de Hezbollah puso el pie en Venezuela. Se estima que lo hizo hace alrededor de uno o dos años atrás. Pero el terreno ya había sido preparado por el fundador de la “sucursal” en ese país del partido político-terrorista desde unos cuatro años antes. Fue así como el Sheidy (comandante) Teodoro Darnott dio origen a “Hezbollah América Latina”, secundado por Carmen Liliana Bula, coordinadora del Partido Hezbollah-División La Guajira.
Teodoro Rafael Darnott, quien posee cédula de identidad venezolana 5.558.381 (aunque se detectó que utilizaba dos cédulas distintas), nació en Ciudad Bolívar, en el estado venezolano del mismo nombre, y uno de sus últimos domicilios conocidos estaba ubicado en la comunidad indígena Santa Ana, de la ciudad de Maracaibo, en el estado fronterizo de Zulia. Comenzó a actuar influenciado por la “teología de la liberación”, el concepto cristiano-marxista que tuvo amplio desarrollo en las décadas de 1970 y 1980, interviniendo en la ocupación de tierras a favor de indígenas y campesinos. Posteriormente fundó el Movimiento Guaicaipuro de Liberación Nacional (MGLN), que proponía una guerrilla indígena al estilo zapatista, lo cual le acarreó problemas con las autoridades militares de la región, incluyendo detenciones y persecuciones. Al incrementarse los conflictos con propietarios de tierras y con las autoridades, se radicó durante cinco años en Colombia –Darnott tiene también la ciudadanía colombiana- y se unió a la insurgencia armada de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), donde aún se lo tiene registrado como “dirigente indígena” con el nombre de “Daniel González Epiaya”. También llegó a ser conocido como “Comandante Daniel”.
No se sabe cómo ni cuándo se decidió, pero Darnott se convirtió al islamismo, si bien incluyéndolo en una mezcla con su pasado marxista y su profesión de fe chavista. De hecho, nunca dejó pasar la ocasión para publicitar el voto favorable a Hugo Chávez en todo referéndum o contienda electoral bajo su gobierno, al igual que los enigmáticos visitantes islámicos que comenzaron a viajar a Venezuela.
En tanto, su Movimiento Guaicaipuro de Liberación Nacional se disolvió dando paso a Hezbollah América Latina y de inmediato a su versión local, Hezbollah Venezuela. Ello dio paso, a su vez, a que se iniciara la conversión de los indígenas Wayúu y Guajiros al islamismo y a su adoctrinamiento sobre las prácticas menos religiosas de Hezbollah como organización armada, para convertirlos en “muyahid”, también llamados “mujahidines”, los guerreros del Islam.
 Teodoro Darnott
Como se mencionó anteriormente, La Guajira es una península compartida por Colombia y Venezuela, en el extremo noroeste de este país y cercana al Lago de Maracaibo. Los Wayúu han vivido en esa región desde el comienzo de su existencia, y se localizan en ambos lados de la frontera. Es una etnia que, a diferencia de otras de Sudamérica, logró resistir la conquista y dominación europea y logró mantener intactas su lengua, cultura y costumbres.
Actualmente, buena parte de sus sembradíos y cultivos en el lado venezolano son avasallados por el gran surco abierto en la tierra por la petrolera estatal PDVSA, iniciando el faraónico proyecto de Hugo Chávez de comenzar allí la construcción del súper gasoducto que, según su imaginación, debería atravesar el subcontinente para llegar hasta la Argentina. Un tremendo daño ecológico que además ni siquiera se ve compensado por los muy exiguos pagos otorgados a los indígenas por las tierras afectadas.
Esa misma zona fronteriza es la que recibió desde hace décadas –y lo sigue haciendo- la oleada de inmigrantes de origen árabe, especialmente desde el Líbano, los cuales siguiendo su ancestral tradición de hábiles comerciantes, han creado zonas libres donde transita todo tipo de mercaderías, que suelen ayudar a transportar los Wayúu a través de la zona desértica de La Guajira. El punto clave como zona de libre comercio es la ciudad de Maicao, en el lado colombiano de la frontera, que cuenta hoy con la segunda mezquita más grande de América Latina. Una versión local de la muy observada Ciudad del Este, en la Triple Frontera que comparten Argentina, Brasil y Paraguay.
Las buenas relaciones entre los Wayúu y los árabes desembocaron en una excelente amistad, y es muy común encontrarlos juntos en diversos locales de Maicao o de Riohacha, otra ciudad fronteriza colombiana, viendo las noticias en la señal de la cadena árabe Al Jazeera en lugar de las telenovelas de uno u otro país. Esa fuerte amistad es la que facilitó, también, la conversión de los Wayúu al islamismo, con todas sus secuelas.
Por su parte los libaneses chiítas pasaron, en los últimos años, de dedicarse sólo al comercio a establecer relaciones muy sólidas con su casa materna, Beirut, y paralelamente fueron apareciendo tanto el fluir de financimientos como logos de Hezbollah en prácticamente toda América del Sur. También aparecieron los misioneros chiítas, listos para convertir al islamismo a cuanto inocente indígena encontraran. Se dio así una segunda versión de lo sucedido más de 500 años atrás, solamente que no de aquella forma cruel, aunque con proyecciones mucho más siniestras.
Actualmente los jóvenes Wayúu alternan su aprendizaje del Corán con las prácticas con fusiles Kalachnikov y el manejo de explosivos en campamentos ocultos en la selva, preparándose para ser mujahidines, soldados de Allah, o mártires dispuestos a detonar explosivos en su cuerpo cuando sean requeridos para ello.
Quien le facilitó la entrada a los misioneros chiítas fue el presidente Hugo Chávez, si bien se cree que al principio no creía que esa conversión religiosa llegaría a los alcances terroristas que tiene actualmente, sino que más bien actuó haciendo gala de su sempiterna estupidez para no ver más allá de su adicción figurativa y para cimentar su amistad con el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad. Para comenzar a allanarles el camino, Chávez se deshizo de los numerosos misioneros evangelistas que pululaban en toda Venezuela, expulsándolos del país bajo acusaciones tan variadas como “espías” y “genocidas”. Una acusación que también está utilizando ahora Evo Morales en Bolivia.
Ni lerdos ni perezosos, Ahmadinejad y los ayatollahs y mullahs de Irán aprovecharon muy bien la oportunidad para lanzar sobre Venezuela una oleada de religiosos chiítas y a la vez crear nuevos bastiones de Hezbollah en Latinoamérica, un territorio convenientemente mucho más cercano a Estados Unidos que el lejano Mediterráneo como para encarar eventuales infiltraciones y atentados en las propias barbas de su odiado “Satanás de Occidente”. Pero Ahmadinejad también aprovechó la fobia de Chávez hacia el gobierno norteamericano, y como ambos hacen causa común en este aspecto, progresivamente también fue “convirtiendo” al mandatario venezolano. A punto tal que éste no sólo ha ido haciendo la “vista gorda” respecto de las andanzas de Hezbollah en su país, sino que también está brindando refugio y un “santuario” en ciertos puntos de Venezuela, como la isla Margarita y otros estados, a los terroristas islámicos de diverso signo aunque unidos también en la causa común de la “guerra santa” contra Occidente –como Hezbollah, Yihad Islámica, Al Qaeda, etc.-, y hasta los provee de documentación venezolana, como veremos más adelante.  Ni afganos ni palestinos. Niños y jóvenes Wayúu vestidos a la usanza árabe   Sacerdote chiíta en La Guajira Joven Wayúu posando con explosivos Machado
Paz Digital, 04-11-2007
Índice con enlaces de "Fundamentalismo islámico en América Latina" en Las Claves de Paz Digital
Más aportaciones de Machado |
Alex Escrito por Usuario no registrado el 05/11/2007 21:44:11 En primer lugar, Riohacha no es ciudad fronteriza. En segundo lugar, la guajira es un lugar semidesertico por lo tanto ojo al hablar de selvas; ademas la zona está controlada por paramilitar | Leyendo Escrito por Usuario no registrado el 05/11/2007 22:47:41 la guajira es un lugar semidesertico por lo tanto ojo al hablar de selvas Pero en el artículo no pone que los Wayúu entrenen en la Guajira. Dice Actualmente los jóvenes Wayúu alternan su aprendizaje del Corán con las prácticas con fusiles Kalachnikov y el manejo de explosivos en campamentos ocultos en la selva, preparándose... No dice en la selva de La Guajira, como tú parece que crees. Ahora bien, tú sabes que cerca hay selva. ¿Verdad que lo sabes, Alex?
| Machado Escrito por Usuario no registrado el 06/11/2007 15:24:46 Incluso en una parte digo que los Wayúu ayudan a los comerciantes árabes a transportar sus mercaderías por "la zona desértica de La Guajira". De todas maneras, no les queda muy lejos encontrar selva para hacer sus prácticas guerrilleras. ¿Verdad que lo sabes, Alex?. Gracias a "Leyendo". Saludos. |
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