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DonaldRumsfeld
Paz Digital, 21-01-2008.- El siglo XIX fue conocido como la edad de los Rothschild ya que se estima que controlaban la mitad de la riqueza del mundo. Mientras que su riqueza sigue aumentando hoy, han logrado pasar a un segundo plano, dando la impresión de que su poder ha disminuido. Sólo usan el nombre de los Rothschild para una pequeña parte de las empresas que realmente controlan. Algunos autores afirman que los Rothschild no sólo se apoderaron del Banco de Inglaterra, sino que también apoyaron, en 1816, la creación de un nuevo Banco Central de propiedad privada en América llamado El Segundo Banco de los Estados Unidos, que causó enormes problemas a los presidentes americanos. ABRAHAM LINCOLN Y LA GUERRA CIVIL (1861 - 1865)
Una vez descartada la creación de un banco central, la banca de reserva fraccional se expandió como un virus a través de numerosos bancos estatales provocando la inestabilidad intrínseca a este sistema. Cuando la gente pierde sus hogares alguien los gana por una fracción de su valor. La depresión es una buena noticia para los prestamistas, pero la guerra crea aún más deuda y dependencia que ninguna otra cosa, de modo que si los prestamistas no podían tener su Banco Central con una licencia para imprimir dinero, una guerra tendría que ser provocada. Podemos ver en esta cita del entonces canciller de Alemania, Bismark, que la esclavitud no era el único motivo de la Guerra Civil Americana. "La división de los Estados Unidos en federaciones de igual fuerza se decidió mucho antes de la Guerra Civil por los poderes financieros de Europa. Estos banqueros tenían miedo de que los EE.UU., en caso de que se mantuvieran como un solo estado y como una sola nación, alcanzarían la independencia económica y financiera, que pondría las bases para su dominio financiero del mundo entero."
El 12 de abril de 1861 comenzó esta guerra económica. Como era de suponer, Lincoln, que necesitaba dinero para financiar su esfuerzo de guerra, se fue con su Secretario del Tesoro a Nueva York para solicitar los préstamos necesarios. Los prestamistas, que deseaban que la Unión fracasase, ofrecieron préstamos entre el 24% y el 36% de interés. Lincoln rechazó la oferta. Un viejo amigo de Lincoln, el coronel Dick Taylor de Chicago fue encargado de resolver el problema de cómo financiar la guerra. Su solución fue ésta: "Simplemente hay que conseguir que el Congreso apruebe una ley que autorice la impresión de moneda de curso legal en forma de billetes del tesoro... y, con ellos, podrás pagar a tus soldados, seguir adelante y ganar la guerra."
Cuando Lincoln preguntó si el pueblo americano aceptaría los billetes, Taylor contestó: "El pueblo o cualquier persona no tendrá ninguna opción en la materia, si se hacen de pleno curso legal. Tendrán la plena autorización del Gobierno y serán tan buenos como cualquier otro dinero, ya que el Congreso tiene ese derecho constitucional.” Lincoln aceptó probar esta solución y se imprimieron 450 millones de dólares utilizando tinta verde en la parte posterior a fin de distinguirlos de otros billetes. "El gobierno debe crear, emitir y distribuir toda la moneda y el crédito necesario para poder satisfacer el gasto del gobierno y el poder adquisitivo de los consumidores... El privilegio de la creación y la emisión de dinero no es sólo la suprema prerrogativa de gobierno, sino que es su mayor oportunidad creativa. Mediante la adopción de estos principios, los contribuyentes se ahorrarán inmensas sumas en concepto de pago de los intereses de la deuda. La financiación de todas las empresas públicas, el mantenimiento de un gobierno estable, un progreso ordenado y la gestión del tesoro se convertirá en un asunto práctico de administración pública. El pueblo puede tener y se le proveerá con una moneda tan segura como su propio gobierno. El dinero dejará de ser el dueño y se convertirá en el sirviente de la humanidad. El poder de la democracia será superior al del dinero." La solución funcionó tan bien que Lincoln consideró seriamente la posibilidad de adoptar esta medida de emergencia como una política permanente. Esto habría sido maravilloso para todo el mundo excepto para los prestamistas que se dieron cuenta rápidamente de lo peligroso que esta política sería para ellos. No perdieron el tiempo para expresar su opinión en el Times de Londres. Curiosamente, mientras que el artículo parece haber sido escrito para desalentar ésta política financiera, en él podemos ver la bondad de esta política: "Si esta errónea política financiera, que tiene su origen en América del Norte, se convierte en algo permanente, entonces el gobierno obtendrá su propio dinero sin coste. Podrá saldar sus deudas. Tendrá todo el dinero necesario para llevar a cabo su comercio. Alcanzará una prosperidad sin precedentes en la historia del mundo. Los cerebros y la riqueza de todos los países se irá a América del Norte. Ese país debe ser destruido o destruirá a todas las monarquías del mundo." London Times, 1865. A partir de este extracto podemos ver la ventaja que proporcionaba la adopción de esta política que suponía una amenaza para los que no la utilizaban. En 1863, Lincoln necesita un poco más de dinero para ganar la guerra y al verlo en este estado vulnerable y sabiendo que el Presidente no podría obtener del Congreso la autorización para emitir más billetes, los prestamistas propusieron la aprobación de la Ley del Banco Nacional. La ley fue aprobada. A partir de este momento toda la oferta de dinero en los EE.UU. se crearía a partir de la deuda creada por los banqueros que comprarían bonos al Gobierno de los EE.UU. y los emitirían en forma de billetes de banco. Los verdes siguieron en circulación hasta 1994, su número no aumentó, sino que disminuyó. "Muchos años después de la guerra, el Gobierno Federal tuvo un fuerte superávit. No podía (no obstante) saldar su deuda, ya que el hacerlo significaba que no habría bonos para respaldar los billetes del Banco Nacional. Pagar la deuda significaba destruir la oferta de dinero."
Según John Kenneth Galbrath, la economía estadounidense se ha basado en la deuda pública desde 1864 y está bloqueada en este sistema. Hablar de pagar la deuda sin antes reformar el sistema bancario es hablar por hablar y una completa imposibilidad. Ese mismo año, Lincoln tuvo una agradable sorpresa. Resulta que el Zar de Rusia, Alejandro II, era muy consciente de la estafa de los prestamistas. El Zar se negaba a permitir la creación de un banco central de Rusia. Si Lincoln podía limitar el poder de los prestamistas de dinero y ganar la guerra, los banqueros no serían capaces de dividir América y devolverla a Gran Bretaña y Francia, según lo previsto. El Zar sabía que esta entrega tendría un costo que a la larga acabaría en un ataque a Rusia, ya que claramente estaba en el punto de mira de las grandes casas de préstamo. El Zar declaró que si Francia o Gran Bretaña ayudaban al los sudistas, Rusia lo consideraría como un acto de guerra. Gran Bretaña y Francia esperaron en vano que se les devolviera la riqueza de las colonias y, mientras esperaban, Lincoln ganó la Guerra Civil. Con unas elecciones que se celebrarían al año siguiente, Lincoln esperaba obtener el apoyo necesario antes de abolir la Ley del Banco Nacional que se había aprobado por presiones durante la guerra. La oposición de Lincoln a que los bancos centrales tuvieran el control financiero y que proponía volver al patrón oro está bien documentada. Él, sin duda, habría acabado con el monopolio de los bancos nacionales [centrales], si no hubiese sido asesinado sólo 41 días después de haber sido reelegido. Los prestamistas estaban presionando para volver al patrón oro, porque el oro era escaso y más fácil de monopolizar. Gran parte de éste ya estaba esperando en sus manos y cada prestamista era consciente de que lo que tenían fácilmente podría multiplicarse. [Xat.org]
Aportación y traducción: DonaldRumsfeld
Paz Digital, 21-01-2008
La Claves de Paz Digital: Crímenes políticos bajo bandera falsa
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Robles Escrito por Usuario no registrado el 21/01/2008 15:07:40 Visto lo visto a menos que la gente de forma pacífica se rebele contra los Bancos Centrales veo un futuro muyyyyyyyyyyy negro. Gracias por la traducción y un saludo. |
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