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Pactos con Terroristas y Unidad Nacional.
El MAL (“menor”) y el Voto Útil. La Conferencia Episcopal y el PP 1ª Parte: Pactos con Terroristas y Unidad Nacional Joaquín Murrieta Premisa Histórica Paz Digital, 06-03-2008.- Siempre se ha considerado que España, la nación más antigua de Europa, surgida de la Hispania fruto de la unificación de la península ibérica por el Imperio Romano, y fruto de una Reconquista hecha al grito de “Santiago y cierra España”, tiene sus raíces en el catolicismo, la religión de sus gentes desde aquellas épocas. Concretamente, en 589 y con ocasión del III Concilio de Toledo, la católica pasó a ser la religión del Estado, cuando Recaredo abjuró del arrianismo y se convirtió a ella, acarreando la unificación religiosa entre visigodos e hispanorromanos y poniendo los cimientos de la Nación Española. Esa España hizo suyo el ideal cristiano, las más de las veces en perfecta simbiosis, lo defendió y lo extendió por el Mundo, como ninguna nación lo ha hecho, a pesar de las imperfecciones y errores de muchas conductas humanas. Ese entender la vida y la historia, y las luchas que muchas veces acarreó la defensa de la fe, han sido la fuente de no pocas de sus desgracias y enemigas, de las que la “Leyenda Negra” no es más que una de las más visibles muestras. Así ha sido España, a pesar de un siglo XIX en el que los envites del Liberalismo, sobre todo el “progresista”, trataron de borrar esa esencia y propiciaron la pérdida del Imperio y los movimientos secesionistas (Primera República). Así fue hasta Alfonso XIII, quien la consagró al Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de Los Ángeles, y, sabido es, que este monarca achacó la pérdida del trono a su renuncia a ingresar en la masonería (enemiga declarada de la religión católica); recordemos también que ese Cerro de Los Ángeles fue testigo del fusilamiento, y posterior voladura, de la estatua del Sagrado Corazón por los milicianos en 1936. Por cierto, este singular lugar posee una explanada comparable a de la Plaza del Vaticano, lugar en el que, el pasado 28 de octubre de 2007, se hizo la Canonización de los 498 españoles martirizados “por alguien” entre 1934 y 1939, “porque en España no había un lugar con aforo para la multitud que se esperaba que asistiera al acto”, al decir casi literal de la CEE a Su Santidad. Católica fue España con el Régimen anterior (antes de que las secuelas del Vaticano II impusieran la aconfesionalidad del Estado), en el que Franco, el 12 de octubre de 1954 y con ocasión del Año Mariano, propició su solemne consagración al Corazón Inmaculado de María. Consagración que, cuidadosamente, NO se renovó en Zaragoza en 2005, durante los actos del 150 aniversario de la proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción. Por cierto, León XIII, en la encíclica Inmortale Dei sobre la constitución cristiana de los Estados, afirmó que los Estados están obligados a dar culto a Dios porque así lo ordenan la razón y la naturaleza, y la declaración Dignitatis humanae del Concilio Vaticano II, sobre la libertad religiosa, advierte que el Concilio deja íntegra la doctrina católica tradicional al respecto, por lo que los obispos españoles presentes en el mismo escribieron desde Roma que éste no se oponía a la confesionalidad de los Estados; es más, en uno de los párrafos de la Dignitatis humanae se expone que si un Estado desea profesar una determinada religión, debe asimismo garantizar la libertad religiosa, de lo que se infiere que el Vaticano II no ve incompatibilidad entre la confesionalidad del Estado y la libertad religiosa, en contra de lo que luego se ha impuesto casi como dogma. España, querámoslo o no, nació a los pies del Pilar de Zaragoza, tiene por Patrona a la Virgen del Pilar, extendió la fe y defendió como nadie el dogma de la Inmaculada, y su esencia y existencia están tan unidas al catolicismo de forma consustancial, hasta el punto que no se entienden separadas de él. Por eso el ataque, visceral y demoníaco al catolicismo, en España va unido al de su integridad como nación. Y aunque “La Iglesia ya no pinta nada en España”, según dijo el Presidente Rodríguez al opositor Rajoy, en alusión a que España, al menos en grandísima medida, “ha dejado de ser católica” (sólo el 17% de los españoles va a misa los domingos), su esencia lo sigue siendo y, lo que es más trascendente a efectos mundanos y políticos, si los obispos se pronunciaran claramente en determinadas cuestiones morales que tienen directa incidencia política (aborto, divorcio, asesinato político, corrupción, amor a la Patria como extensión del IV Mandamiento -como decía Juan Pablo II-, etc), otro gallo cantaría en ésta piel de toro. No en vano, desgraciadamente, la situación actual ha sido consecuencia, en proporción no pequeña, de las revolucionarias medidas propiciadas por gran parte de los “obispos auxiliares” que nombró, saltándose el Concordato, Pablo VI. El Documento del Episcopado El 31 de enero pasado, se hizo pública una nota de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Europea (CEE) ante las próximas elecciones generales. Comenzaba diciendo: “Los españoles hemos sido convocados a las urnas para el próximo 9 de marzo. Como en otras ocasiones semejantes, los Obispos ofrecemos a los católicos y a todos los que deseen escucharnos, algunas consideraciones que estimulen el ejercicio responsable del voto. Hablamos como pastores de la Iglesia que tienen la obligación y el derecho a orientar …”. En realidad se trata de un resumen de la Instrucción Pastoral aprobada el 26 de noviembre de 2006 por la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal. Incluso cada uno de los apartados actuales lleva la referencia (número entre paréntesis) al texto antiguo; por lo tanto, no hay “ninguna sorpresa” en la citada “nota”. La polémica sobre el documento se ha volcado en el párrafo relativo a los partidos que apoyan o negocian con los terroristas. Mucha menor trascendencia ha tenido el párrafo 5, sin duda por su buscada oscuridad al tratar temas de moral familiar (divorcio, etc), costumbres aberrantes (“matrimonios” homosexuales, homosexualismo, etc), aborto y conexos (píldoras abortivas, manipulación genética, eutanasia, etc), a los cuales ni nombra explícitamente. Y ningún comentario ha surgido del ignominioso número 9, que atenta a la unidad nacional, como se verá. Muchos, de izquierdas y de “derechas” (léase PP; aunque este partido se autoproclame “centroprogresista”) han visto que el párrafo 8 supone un apoyo al PP (aunque también negociara con ellos en su día). Pero muy pocos han querido ver, sin duda ayudados por la “cuidada” redacción del párrafo 5, que ninguno de los partidos mayoritarios (PP y PSOE; o como dice algún castizo, “el partido único PPSOE”) pueden ser votado en conciencia por los católicos, bajo dramática responsabilidad de no hacerlo así, es decir, de pecar gravemente. El obispo auxiliar de Madrid y portavoz de la Conferencia Episcopal (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, negó que los obispos (españoles) sugirieran el voto para ningún partido concreto. Y efectivamente es así formalmente, cuando deberían ser mucho más explícitos en el plano moral, como veremos, porque, por ejemplo, muchos católicos creen que el PP defiende las mismas posiciones que la Iglesia (entiéndase la de Roma, no la de la CEE), o que no hay partidos políticos, de implantación en toda España, que defiendan el ideario católico. El propio Martínez Camino salió, por dos veces en tres días, a tratar de ¿reconducir? las dudas sobre las negociaciones del PP con ETA y las opciones morales de ese partido, recurriendo, en la práctica, a la tesis del “MAL menor” (como si hubiera “males” de 1ª y de 2ª, cayendo en un relativismo culpable y en contra de los principios "no negociables" proclamados por el Papa Benedicto XVI: "...el respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural; la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer; la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas"; véase http://www.no-negociables.es/). Cierto es que la Iglesia no apoya ningún partido católico y que los disolvió a principios del siglo pasado, pero, en su labor de “enseñar al que no sabe” (muchas veces por que no quiere saber), la CEE (y el Nuncio) debería ser más explicita diciendo, por ejemplo, qué idearios políticos atentan contra la moral cristiana, si es que “no es prudente” decir cuales la siguen y se someten a ella, pues los hay que voluntaria y explícitamente lo hacen. A este respecto, la tormenta desatada por las declaraciones de Monseñor Fernando Sebastián, obispo de Tudela-Pamplona, el 17 de marzo del año pasado, fue rápidamente disipada y ya nadie quiere acordarse de que dijo: “Hoy, en España, hay algunos partidos políticos que quieren ser fieles a la doctrina de la Iglesia en su totalidad, como Comunión Tradicionalista Católica, Alternativa Española, Tercio Católico de Acción Política, Falange Española de las JONS”. La Negociación con los Terroristas. Como muy bien dijo Ismael Medina, “la polémica se ha centrado en el párrafo 8 del citado documento, el cual advierte a los electores católicos sobre negar el voto a los partidos que apoyan a los terroristas o chalanean con ellos; en definitiva, a los que amparan el asesinato bajo presunciones políticas, sean secesionistas o de otra índole; incluso hay creyentes que lo consideran imprudente e inoportuno; el PP ha orillado entrar en la polémica, acaso movido por similar desenfoque y ajeno a que la mayoría de su electorado más fiel lo integran católicos, practicantes o no”. No obstante la cuidadosa redacción, el PSOE se dio rápidamente por aludido, largando una andanada en toda regla: - El citado partido anunció que, caso de seguir en el poder, estudiará la Ley de Libertad Religiosa. - Zapatero acusó a los obispos de “usar el terrorismo en campaña”. - El Ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que se mostró indignado y calificó a la jerarquía de “integrista, fundamentalista y neoconservadora”, mantuvo conversaciones con el Embajador Español en la Santa Sede, Francisco Vázquez, quien expresó al número dos del Vaticano “el sentimiento de perplejidad y sorpresa” por la postura de los obispos españoles. - El ínclito Guerra dijo que “no va a haber otro camino” que denunciar los Acuerdos con la Santa Sede. - Bermejo anunció “una respuesta contundente”. - Blanco dijo que “la CEE es como el nuevo brazo armado del PP” y que “nada será igual tras el 9 de marzo después de su actitud tan belicosa”. - Alberto San Juan (“Goya” al Mejor Actor), definió la Iglesia como “una catástrofe que insiste en jodernos la vida” y pidió “disolver esa cosa llamada CEE”. - El presidente de la Junta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, dijo que los Evangelios “no dicen que haya que votar al PP” y planteó la necesidad de recurrir a la Junta Electoral Central por si “hubiera que prohibir las misas” en fechas próximas a las elecciones. Vemos pues, claramente, que para el PSOE si ha habido una nítida intencionalidad política; es decir, que la CEE, buscadamente o no, de alguna forma “se ha mojado”. Tengámoslo en cuenta. Pero no solo fue el PSOE, la Gran Logia Simbólica Española, la Gran Logia Femenina de España y la Federación Española de El Derecho Humano, con fuerte implantación en Cataluña emitieron un comunicado conjunto para denunciar las presiones de la jerarquía católica a la sociedad, reclamando que el fin del Concordato y del resto de compromisos del Estado con la Iglesia católica, especialmente en cuanto a financiación. No en vano, en el PSOE hay muchísimo masón (en el PP no tanto, aparentemente, pero dominan la “nomenclatur”). Pero el caso es que, en eso de negociar con terroristas, y lo digo con el corazón más que dolorido, como católico español que tiene que forzarse a distinguir entre el “hablar ex cátedra” de un Pontífice y sus errores políticos, las palabras del Papa Benedicto XVI (abril de 2006) sobre el “Proceso de Paz” fueron: “Os invito a rezar para que … todos intensifiquen sus esfuerzos por consolidar los horizontes de paz que parecen abrirse en el País Vasco y en toda España, y a superar los obstáculos que puedan presentarse a lo largo de este camino”. Lo anterior concuerda con la noticia, aparecida a comienzos de 2006 en la revista “21RS (Tres sotanas en la mediación con ETA)”, editada por la Congregación de los Sagrados Corazones, en la que se afirmaba que el redentorista irlandés Alec Reid, el sacerdote vizcaíno “Joseba” Segura y el cardenal francés Roger Etchegaray (que había gozado de la confianza de Juan Pablo II y cuya misión sería la de “fedatario”, función similar a la realizada por el actual obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, durante las conversaciones que mantuvieronla banda terrorista y el Gobierno del PP en 1999), iban a realizar “discretas labores de mediación” en la “cocina del proceso de paz en Euskadi”; en el artículo se afirmaba que la misión de los tres eclesiásticos “cuenta con el aval del Vaticano y de la Conferencia Episcopal española” y debía consistir en “tender puentes y mediar en la negociación entre el Gobierno y ETA-Batasuna”. A comienzos de agosto de aquel mismo año, según escribió el diario “El Mundo”, tuvo lugar en la Santa Sede (Roma) un primer encuentro, solicitado por los representantes del PSOE, seguido de otro en el sur de Francia; el Vaticano finalmente decidió que toda posible gestión se realizase a través de la “Iglesia vasca”. Consecuentemente con lo anterior, al parecer, desde septiembre el Santuario de Loyola (en Azpeitia, Guipúzcoa), de los jesuitas, fue la sede de reuniones secretas entre representantes del PSE, PNV y la ilegal Batasuna, para desbloquear el “proceso de paz” del Presidente Rodríguez (ver en Paz-digital: "El PSOE, el PNV y ETA tienen un acuerdo de independización vasco-navarra para 2009; sábado, 28 de julio de 2007" ).
Porque, desgraciadamente, todos tenemos muy presentes los apoyos que muchísimos eclesiásticos, vascos o no, con poderoso influjo en Roma, dan a los separatismos en España, “nacionalismos” que nunca han hecho ascos a derramar sangre, o asumen y se aprovechan de la derramada, sin rubor de autotitularse “católicos” algunos de ellos. Veamos algunos de los más recientes: - El Arzobispo de Barcelona, Luis Martínez Sistach, dijo públicamente: “pido a la Virgen de la Merced que bendiga a nuestras autoridades, en todos los ámbitos y niveles, y también su trabajo, especialmente el que están realizando en la reforma del Estatut” (mediados noviembre de 2005). Unas autoridades (Carod Rovira) que habían pactado con ETA que nos se hicieran atentados en Cataluña, entre otras cosas seguramente peores. - A finales de agosto de 2006 el abad de Montserrat, José Soler, criticó a la cúpula de la Iglesia católica por considerar que la defensa de la unidad de España nada tiene que ver con esa religión; su antecesor en el cargo, Casiá Just, había comparecido públicamente como asesor de Carod Rovira. Los obispos catalanes se han pronunciado, más de una vez y desde el monasterio de Montserrat, proclamando a Cataluña como nación. - La Diócesis de Bilbao y el PNV pidieron, en diciembre de 2006, un acercamiento a Vascongadas de los terroristas de ETA encarcelados, mientras que, simultáneamente, el Obispado de San Sebastián completó el cuadro con la petición de “una justa autodeterminación”, como requisito para la “normalización de Euskalerría”. - “Para hablar con ETA no es imprescindible que deje de matar”, dijo el obispo Setién a comienzos de diciembre 2006 (documento de El Mundo TV emitido en Antena-3, titulado “En el nombre del Padre”). - El 15 de agosto de 2007, después del atentado de la T-4 (final de 2006), el obispo Juan María Uriarte defendió la búsqueda de un “acuerdo” para conseguir “una sociedad pacificada, solidaria y tolerante” en el País Vasco. - “¿España es una nación? Se afirma la unidad española y a partir de esa unidad se legitima una soberanía, que se impone por objetivo defender la unidad española. ¿Quién se traga eso?”. Setién, en octubre de 2007. - La Comisión Permanente del Consejo Pastoral de la Diócesis de Bilbao, que, de alguna forma, la “controla”, ha dimitido en pleno por el nombramiento de Mario Iceta Gavicagogeascoa, nacido en Guernica y euscaldún (vacoparlante), como obispo auxiliar que es de Guernica, pues no es separtista; al parecer, la decisión de rebelarse, contra el Papa y el Obispo Blázquez, se tomó después de consultar al obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte (25 febrero 2008) . Está claro que en España (como en otras partes y otros tiempos) el separatismo va acompañado de muchísima sangre, y que, aun así, se ha visto “bendecido” y favorecido por importantes apoyos eclesiásticos, desde su contribución a la presión lingüística en Cataluña (ni una misa en español) a la cuidada “neutralidad” que se niega a celebrar funerales por las víctimas de ETA (mientras ampara a los asesinos y oficia sus contadas exequias solemnes -funerales concelebrados- , abre las puertas de las iglesias para encierros por motivos separatistas, realiza cuestaciones para los presos, etc…). “¿Y el Papa y la Conferencia Episcopal Española, qué hacen?; mi fe ni tiembla ni se tambalea, pero no gracias a ellos, sino a pesar de ellos”, escribió en relación con estos temas Eduardo García Serrano; la mía tampoco, pero porque Dios así lo permite. La Identidad e Integridad de España Si muchas cosas han chirriado en oídos de partidarios del PSOE, y otras muchas no lo han hecho en los del PP por pura lesión interna, a casi ninguno, ni de los anteriores ni de otros pelajes, les ha hecho daño, aparentemente, el punto 9, con mucho el más formalmente impresentable y culpable, máxime viniendo de quienes, además de su alta formación, entre otras cosas juraron bandera en su día y tomaron a otros aquel sagrado juramento: o mintieron entonces o traicionan ahora. Vean ustedes lo que dice y juzguen: “La Iglesia reconoce, en principio, la legitimidad de las posiciones nacionalistas que, sin recurrir a la violencia, por métodos democráticos, pretendan modificar la configuración política de la unidad de España (n. 73)”. Y a este acto de TRAICIÓN, apoyo más que indirecto a los terroristas e incitación al delito y a la violencia (históricamente, ninguna secesión ha sido totalmente pacífica), han dado su firma los prelados; desde luego, que Dios tenga misericordia de sus almas. Bien es verdad, que, a continuación, quizás para disimular la falta, y en claro contrasentido, han añadido: “… Al mismo tiempo, enseña que, también en este caso, es necesario tutelar el bien común de una sociedad pluricentenaria y - en palabras de Juan Pablo II a los obispos italianos - " superar decididamente las tendencias corporativas y los peligros del separatismo con una actitud honrada de amor al bien de la propia nación y con comportamientos de solidaridad renovada" por parte de todos. Hay que evitar los riesgos de manipulación de la verdad histórica y de la opinión pública en favor de pretensiones particularistas o reivindicaciones ideológicas (n. 74)”. Aunque, a la vista de lo anterior, a la nada española CEE queda claro que le sobra la misma E que al PSOE. El Partido Socialista, en cierto sentido, tuvo razón en ver en la nota de la Conferencia Episcopal un “ataque electoralista”, dejando de lado conversaciones comunes con separatistas/terroristas y olvidando las del Gobierno del partido actualmente en la oposición, al cual favorecían implícitamente. Porque, como más adelante seguiremos comprobando, aunque el PP no es católico por ningún costado que se le mire, sí es, con mucho, el partido de la CEE; eso sí, tampoco el PP hace gala de amor patrio, como lo prueban los “estatutos” andaluz y valenciano (“fórmula de arrastre”), sus más que guiños separatistas en Galicia y Baleares, y, por último y bien significativo, eludir hacer del riesgo de ruptura de España el centro de la campaña electoral actual. Para ilustrar lo anterior, si es que hacen falta más puntos de vista, permítanme traer aquí los de Pío Moa en su reciente artículo “Similitudes y diferencias PSOE-PP” (17 de Febrero de 2008): - Para ambos partidos España, su cultura y su unidad, son valores de escasa enjundia, de hecho apenas tienen conciencia de ellos. Pero el PSOE se inclina a liquidar esa herencia favoreciendo los separatismos, mientras que el PP aspira a satelizarla y diluirla en la cultura anglosajona - Al PSOE no le importa destruir la nación española, sustituyéndola explícitamente por un conglomerado de “naciones” al gusto de las camarillas políticas que le apoyan. Al PP le molesta que se haga tan explícitamente, pero de hecho sigue la misma vía. - En relación con la historia reciente de España, el PSOE la falsifica y el PP prefiere olvidarla, en pro de un futuro... anglosajonizado. - Por relación con el terrorismo, sería interesante saber la postura de Rajoy cuando, ante la anterior “tregua”, Mayor Oreja a duras penas consiguió imponerse dentro del PP a la corriente que se empeñaba en aceptarla y “negociar”. Si es que tuvo alguna postura. Seguiré mi análisis en otro artículo, enfocando los “temas morales”, pero quede claro que, desgraciadísimamente, no es que el PSOE sea para mí el malo de esta dramática película, ni el PP el malo “pero menos”, es que ambos, y la CEE, como “colectivo actor político” perfectamente integrado en el reparto de este Régimen, se alejan en muchos aspectos de la doctrina de la Iglesia o eluden aplicarla con todas sus consecuencias. Y, por supuesto, a ninguno de estos tres actores del Régimen le interesa hablar del 11M. (Ver ANEXO I, enlace más abajo) Joaquín Murrieta. Febrero/Marzo, 2008 Paz Digital, 06-03-2008 Recuperado e imágenes 15-03-2008 El MAL (“menor”) y el Voto Útil. La Conferencia Episcopal y el PP. 1ª Parte. Pactos con Terroristas y Unidad Nacional
El MAL (“menor”) y el Voto Útil. Anexo I
El MAL (“menor”) y el Voto Útil. La Conferencia Episcopal y el PP. 2ª Parte: Aspectos Morales
El MAL (“menor”) y el Voto Útil. Anexo II MÁS aportaciones de Joaquín Murrieta |
Umla Escrito por Usuario no registrado el 16/03/2008 13:13:09 Me voy mañana a Tierra Santa y rezaré por Pazdigital y sobre todo por España. Creo que tenéis muy buena intención y apoyo todas vuestras iniciativas, pero creo que confíáis demasiado en el PP. A mí me han demostrado suficientemente que no se atreven (o no quieren) defender lo que para mí es esencial e irrenunciable: la vida del no nacido y la unidad y las raíces cristianas de España. No sé si tienen miedo, simplemente (a que los tachen de "fascistas" o similar), o es que efectivamente son parte del problema y de ese proyecto, sin duda masónico, que nos está destruyendo. En cualquier caso no me gustan y no soy partidaria del mal menor. Cada vez entiendo más lo que Jesucristo quiso decir con "el que no está conmigo está contra mí". Si no estamos con Él, al final nuestro proceder se vuelve contra Él y eso es lo que está pasando con el PP. Mariano Rajoy (dejo aparte a Gallardón y otros/as) ha dicho que es partidario del aborto en los supuestos permitidos por la ley. Con eso ya lo ha dicho todo. Bueno y muchas cosas más que darían no para un mensaje sino para un largo discurso.
| alejandro Escrito por Usuario no registrado el 16/03/2008 15:21:44 Exacto. Ambos estan trabajando para el NOM( Nuevo Orden Mundial) masonico,pero esta bien,porque para combatir a una enfermedad oculta o desconocida,hay que conocer sus origenes,sus causas y sus efectos,asi como a sus germenes patogenos que son quienes la propagan. | Umla, no mientas. Escrito por Usuario no registrado el 16/03/2008 15:38:32 Si tan católico dices ser ¿por qué mientes o tergiversas? Rajoy, no dijo que sea partidario del aborto en los supuestos permitidos por la ley; dijo que no lo iba a tocar, igual que el divorcio o que la unión de los homosexuales. No es partidario de que se le llame matrimonio ni de que adopten, pero no piensa quitarles esos derechos que tienen como ciudadanos. Rajoy, es contrario al aborto y los que vais en contra del PP, en parte seréis culpables por la nueva ley de aborto de Zapatero:libre y si cuela gratis; o sea que con tus impuestos se pagará a las abortistas, y todos esos abortos que haya más a partir de ahora caerán bajo tu conciencia y la de todos los que vais de mojigatos trasnochados. Yo estoy en contra del aborto, pero no soy tan torpe como para mezclar mi moral, mi religión y mis principios con la política, porque son cosas distintas. Si a los partidos que te gustan porque serían los que quitarían los supuestos de la ley de aborto, el divorcio y la unión de pareja del mismo sexo, les votas solo por eso, vas arreglaó, porque en el resto de los temas, el programa de AES, de Falanges 1,2,3 , de D.N y demás, no hay por donde cogerlo; solo se salva por los aspectos meramente morales en los demás cero patatero. Que te vaya bien en Tierra Santa. Tú reza por PAZ DIGITAL, yo rezaré por ti y por esa mente cerrada. A ver si se abre un poco.
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