|
El engaño mediante asociación falsa con imágenes en los informativos de TV
MANIPULACIÓN CONDUCTISTA Y TELEVISIÓN
Vance
Paz Digital, 01-06-2008.- En 1966, Ediciones Rialp publica en España "Así es la televisión", un libro de Enrique Melón Martínez. Se trata de una obra de divulgación, que en un lenguaje accesible al público en general explica los fundamentos científicos y técnicos de la televisión; los tipos de emisión; una breve historia de su desarrollo en Alemania, Rusia y Estados Unidos; los tipos de programas; los informativos; la mundovisión... y termina con una reflexión sobre el futuro de la TV, sobre cómo podría afectar a las sociedades y a cada una de las personas.
Ese futuro que Enrique Melón Martínez se planteó y en parte temió en 1966 es nuestro presente ahora, en 2008. En 1966 la TV en España era cosa de ricos, aunque empezaban a proliferar los "teleclubs", que en esencia eran bares de pueblos y barrios donde la gente acudía a ver la tele como quien va al cine. Muchos de ellos se formaron poniendo cada "socio" una pequeña cantidad que al sumarse hacía posible la compra de un receptor de TV y su antena. Es de notar que la 2ª cadena de TVE (única emisora española) no cubrió todo el territorio nacional hasta muchos años después.
Ahora la televisión ya no es para unos pocos; al contrario, ya es el principal medio de adoctrinamiento del poder de forma no reglada, sino mediante la formación de actitudes que repercutirán en los valores sociales, en la pérdida de éstos y en la conducta de miles de millones de personas. Unas personas que, no siendo conscientes de los recursos que se usan en la manipulación del pensamiento y del sentimiento, e indefensos ante esa manipulación, creen que piensan por sí mismos en las cuestiones sociales, cuando en realidad están condicionados en su conducta y sus ideas por una aplicación de las técnicas de la rama de la Psicología conocida como "Condicionamiento Operante". Esta rama es un desarrollo de la ya vieja Reflexología de Pavlov, ésa de la que la gente con cierta culturilla ha oído hablar, con aquello de hacer salivar a un perro al haber asociado en su mente previamente el sonido de un timbre o una campana con la aparición de comida. El hallazgo de la asociación estímulo-respuesta dio lugar al conductismo, un enfoque psicológico radicalmente opuesto a la otra gran corriente actual: la Psicología Cognitiva.
La Psicología Cognitiva construye modelos teóricos que puedan explicar los procesos internos mentales. Ahora no es momento de profundizar en esto. En cambio, el conductismo considera a la mente como una "caja negra", no en alegoría a la de los aviones, sino queriendo expresar que no le importan nada los procesos internos. De hecho, para un conductista radical "la mente" es una expresión que puede usarse para hablar con "legos", pero que para él no significa nada. Los intangibles tales como alma, pensamiento, mente, espíritu... no son objeto de estudio ni de especulación para los conductistas. Ellos se centran en inputs y outputs, entradas y salidas, estímulos y respuestas. Esas respuestas son observables y constituyen la conducta: el comportamiento del ser humano.
Un auténtico conductista sostiene que la conducta humana puede modelarse mediante los estímulos apropiados. El lado positivo del conductismo ha dado días de gloria y años de satisfacción a docentes y terapeutas. La modificación de conducta en la interacción humana vis a vis es un instrumento de mejora personal utilísimo. Todos los profesores deberían haber hecho un máster en refuerzo positivo y en extinción de la conducta negativa, entendiendo como tal la agresividad constante, las malas relaciones sociales, etc. De hecho, uno de los principales conductistas, Skinner, escribió un libro que se titula "Tecnología Educativa". Al tema que trata ese libro, otros le llamamos Didáctica... Esto funciona, y también puede ser muy útil en el ámbito terapéutico, en la desaparición de fobias, malos hábitos...
Acabo de hablar de la rama positiva del conductismo. Se trata de una relación interpersonal vis a vis con el consentimiento de los padres, tutores, alumnos o pacientes, con el fin de proporcionar más libertad al individuo. La desaparición de condicionantes negativos hará más libre, dará más posibilidades de elegir al ayudado, al eliminar asechanzas o limitaciones que los psicoanalistas dirían que "están en el subconsciente", pero sin crear la dependencia personal del psicoanalista que suele durar años y años, una duración que parece estar en los fundamentos del psicoanálisis... ¡y no hablemos ya de la "adivinación" del significado de los sueños, una "llave de poder" que recuerda a los que leían las entrañas de las aves durante el Imperio Romano! En lugar de años y años, un psicólogo conductista, si en dos meses no obtiene resultados, dirá a su cliente que ya no puede hacer más. Y, en cuanto a la enseñanza, les puedo asegurar que un buen maestro consigue resultados positivos en un plazo aun más corto, siempre que los padres cooperen y que no haya algún desarreglo químico (hormonal).
La rama negra del conductismo es todo lo contrario. No es una relación vis a vis, sino que se usa mediante la ocultación del emisor. El emisor transmite no en interacción personal, sino desde una posición de superioridad porque es inaccesible, desconocido como tal persona, y emite sus estímulos a través de una pantalla de TV (también hay estimulaciones fisiológicas deliberadas para condicionar la mente basadas en la interferencia electromagnética con los ritmos EM del cerebro, así como sustancias químicas, ya sean de inoculación individual o de amplia extensión al difundirlas en el aire, en el suministro de agua o en alimentos de consumo habitual, pero en este artículo no trataré de esas dos variantes de ataques psíquicos; ni de las arengas de la radio mediante el machaqueo de la consigna, que ya inauguró Hitler; me circunscribo ahora a la TV).
La rama negra del conductismo va contra la libertad porque sus usuarios (las personas emisoras de TV) no han advertido a las victimas de que les están aplicando técnicas conductistas para condicionar sus actos y sus posicionamientos mentales. Se trata pues, de pura y dura manipulación, de esclavitud mental. Esto no es automático; no significa que no haya quien sea inmune, a base de espíritu crítico y potencia racional. Pero la gran mayoría de los consumidores de TV sí que se encuentran en esa situación de esclavitud mental, que es la peor esclavitud. Porque si me tienen en una cárcel, aunque no me pueda mover, sigo siendo dueño de mis pensamientos. Soy libre con una libertad mental que no me han podido robar. Pero si estoy en mi casa y mediante un aparato de imágenes y sonido me inducen unas actitudes y unos posicionamientos ante la vida, ¿cómo puedo librarme de esa dependencia, si creo que mis actitudes no son inducidas, sino libremente elegidas?
La rama negra del conductismo va contra la libertad también porque no hay contrato de plazo del "tratamiento". Si un terapeuta o un maestro busca la desaparición de condicionantes negativos para la persona, los amos de la TV en cambio buscan añadir más condicionantes negativos. Los contravalores de la sociedad occidental autoderrumbante han sido colocados en las mentes mediante la TV, hasta el punto de que se puede decir que la expansión de la TV desde el final de la Segunda Guerra Mundial marca una nueva era en la Historia de Occidente. La TV es el principal medio para el dominio sobre las masas. Los añadidos de la guerra biológica, química y electromagnética a gran escala son posteriores, pero si se les permite su uso es porque las sociedades previamente están anestesiadas por la manipulación emocional de la TV. Y decía antes que no hay contrato de plazo del "tratamiento", y eso es fácil de entender: la TV va de por vida, la TV es una droga que NUNCA se deja. La media de visión diaria de TV en España es de 6 horas o más. ¡Por el amor de Dios, cómo se puede pasar uno UN CUARTO DE SU VIDA INMÓVIL DELANTE DE UNA PANTALLA TRAGANDO IMÁGENES PLANIFICADAS PARA MOLDEAR SU CONDUCTA!
Pues lo hacen. Viven así. Casi todo el mundo vive así, y sólo el dato de las horas diarias deja bien claro que estamos ante una conducta generalizada pasiva y adictiva. Y también es lógico concluir que los componentes adictivos que encadenan a las personas al aparato se encuentran dentro de la propia emisión de las imágenes y sonidos (imágenes y sonidos que en parte no pasan por el filtro de la consciencia, sino que se mezclan con las otras por debajo o por encima, en duración o en longitud de onda no advertidas pero que alcanzan a la parte inconsciente de la mente).
___________________
Volviendo al viejo libro de Enrique Melón Martínez, se comprende que éste, aun antes de que nadie hablara de "Nuevo Orden Mundial", "Control Mental" y demás, ya había visto lo que los amos de la TV hacían en aquellos tiempos. Más de cuarenta años después, una advertencia de don Enrique todavía cogerá de nuevas a la mayoría de las personas. Se trata de algo sencillo, razonable, de una de las formas de engaño-manipulación mental que supongo yo que este autor ya había tenido ocasión de conocer, posiblemente en EE UU o en Gran Bretaña. Hasta los esclavizados por la TV van a comprender que lo que dijo don Enrique desde la mitad de su texto en adelante es cierto que se puede hacer impunemente y con éxito, y mi deseo es que por aquí empecemos a pensar si nos compensa ver la TV, o si esa adicción constituye una pérdida TOTAL de la libertad de pensar y de saber. Ahí va:
LA INFORMACION TELEVISADA Enrique Melón Martínez «Información» quiere decir, según su etimología, «dar forma», «in-formare». Una información es un contenido que se nos transmite para in-formarnos, para modelarnos. Después de conocer una noticia nos encontramos, de una cierta manera, modificados, sabemos algo que antes no sabíamos, y ante ello hemos reaccionado de una determinada manera.
En realidad, todo hecho, toda noticia, es una información. Información televisada es la que nos aporta, por ejemplo, una emisión de variedades, porque tiene un contenido que al recibirlo nos modifica, nos modela, nos in-forma.
Pero en el lenguaje corriente, la palabra información queda reservada a las noticias. Una información, una actualidad, noticia, «nouvelle», «news», normalmente transmitida por los medios modernos de comunicación: agencias de noticias, periódicos, radios, televisiones.
La información televisada es la que nos informa, por medio de la televisión, de la marcha del mundo y de sus habitantes.
Toda información, toda noticia, se compone de un cierto número de elementos y es solidaria de un contexto determinado. Para transmitirla tal cual es, sin modificación, tendríamos que abarcar todos sus aspectos y realidades en bloque independientemente de nosotros.
Pero esto es imposible porque toda información necesita un informador para llegar hasta el informado.
Y el informador es un elemento subjetivo, que ve el mundo, a pesar de toda su posible buena voluntad, desde su perspectiva personal. La misma noticia transmitida por distintas personas adquiere matices diferentes.
Por otro lado, los acontecimientos capaces de convertirse en noticias interesantes para un periódico o para la televisión son numerosos, y el tiempo o espacio disponible, limitados. Una selección se impone. Elegir lo más importante, eliminar lo que no tiene interés. Y la elección se imprime automáticamente de subjetividad.
El hombre necesita del hombre para llegar a las conciencias de los demás hombres. Grandeza y límites de nuestra condición que obligan a los informadores a mantenerse vigilantes y a luchar sin descanso para que el elemento subjetivo no modifique la esencia real de la información. Tarea difícil. Responsabilidad importante de una información objetiva.
En todos los medios modernos o antiguos de comunicación, esta objetividad podía reducirse, transformarse o desaparecer, pero en la televisión, la objetividad y su ausencia presentan dificultades y peligros mucho mayores.
Por qué?
Porque la televisión, cuando informa, no cuenta ni transmite, sino que muestra; la televisión permite ver. El telespectador ve para informarse. Y su información es algo que él mismo ha visto. No es algo que le han contado, sino algo que existe realmente, porque lo ha visto con sus propios ojos.
Y esto de un modo automático, mecánico. Cualquier persona que en la pantalla de un televisor ve un reportaje sobre la guerra en Vietnam, puede decir: «He visto cómo el Vietcong atacaba a una patrulla de soldados norteamericanos». Como lo ha visto, no hay nadie capaz de demostrarle lo contrario.
En la radio oímos a un locutor que nos dice una cosa, nos da una noticia. En el periódico leemos lo que un corresponsal o una agencia de noticias ha transmitido a la redacción. Cualquier ciudadano medianamente constituido se da cuenta de la existencia de intermediarios entre la noticia y él. Afortunadamente, en Europa estamos ya lejos de aquella creencia en la infalibilidad de lo escrito en «letras de molde».
Pero hemos caído en otra ingenuidad gravísima: el hombre medio no razona la imagen. La asimila incluso antes de aceptarla. Y esto que puede ser una extraordinaria posibilidad de aprendizaje y de educación, puede ser también, y por desgracia lo es más a menudo de lo que se piensa, un instrumento de propaganda y de dirigismo informativo en favor de un gobierno o de un poderoso grupo de influencia.
¿Por qué?
Pongamos un ejemplo: el telespectador sentado en su confortable sillón ve en el Telediario cómo las fuerzas de Paupasia atacan un fuerte de Congapur. Las imágenes son las siguientes:
1.—Soldados de Paupasia, bien formados y uniformados, avanzan por una calle. 2.—Un grupo de soldados de Congapur, mal vestidos y con caras de pocos amigos, disparan contra los soldados de Paupasia. 3.—Los soldados de Paupasia disparan correctamente contra los de Congapur. 4.—De lejos se ve cómo caen, atravesados por las balas, tres o cuatro soldados de Congapur 5.—Un soldado de Paupasia llega al centro de la plaza y coloca una bandera. 6.—Primer plano de la bandera, que ondea al viento.
En seis imágenes que pueden durar de 20 a 25 segundos, el telespectador ha visto una noticia, es decir, se ha informado visualmente.
Pero su información no será la misma si en lugar de esas seis imágenes ve las otras seis siguientes:
1.—Fusiles y ametralladoras de los soldados de Paupasia en primer plano. 2.—Mujeres y niños que huyen corriendo por las calles. 3.—Soldados de Paupasia disparando sus armas. 4.—Cadáveres de soldados de Congapur en primer plano. 5.—Casas destruidas y ruinas de Congapur. 6.—Una bandera de Congapur desgarrada.
Es indudable que después de la primera serie de imágenes el telespectador indiferente pensará que los de Paupasia son unos valerosos y correctos soldados triunfadores del enemigo.
Después de la segunda serie, pensará que los de Congapur han sido devastados y quizá invadidos por un feroz y desalmado enemigo.
¿Por qué estas dos opiniones contradictorias? Simplemente, por las imágenes de cadáveres, de ruinas, de bandera desgarrada y de mujeres y niños huyendo, que no están en la primera serie —aunque existían en la realidad, porque han sido filmadas.
El mismo acontecimiento puede, pues, presentar un aspecto diferente según la manera de escoger las imágenes que deben ilustrarlo.
Pero todavía la información se puede falsear de un modo más consciente, más premeditado.
En lugar de elegir las seis o diez imágenes necesarias para dar la información en el sentido deseado, se buscan otras imágenes de acontecimientos pasados, o se crean otras filmándolas después de la batalla.
Por ejemplo, en la guerra entre Paupasia y Congapur el ataque a la ciudad no ha ocasionado ninguna muerte de mujeres ni de niños, porque todos habían sido evacuados. Pero el redactor-jefe, siguiendo instrucciones, quiere mostrar que los soldados de Paupasia son unos invasores asesinos del pacífico pueblo de Congapur.
Para obtener este efecto, busca en todas las imágenes enviadas por los corresponsales de la televisión o las agencias, las que muestran aspectos negativos en los soldados de Paupasia: mal afeitados, caras de odio, armas en primer plano, etc. A ellas añade cadáveres de soldados de Congapur más o menos atroces. Si esto no le parece suficiente, pide a la cinemateca —los archivos donde se conservan las películas— que le saquen todos los documentos de esa misma guerra —o de otra parecida— representando mujeres y niños muertos en las calles y en primer plano. Después, en los servicios de montaje de películas, nada más fácil que pegar detrás de los soldados de Paupasia los cadáveres de los vencidos.
Pero, ¿no se puede dar cuenta de la superchería el telespectador?
Es casi imposible. Primero, porque no hay nada más parecido a una casa destruida que otra casa destruida, con tal de no mostrar ciertos detalles, como carteles o adornos que permiten su identificación. Segundo, porque el telespectador recibe el discurso fílmico de la película sobre la guerra entre Paupasia y Congapur, como algo único, indiviso y real que ve a través de la ventana de su receptor. Y en ningún momento puede sospechar que las mujeres que huyen no lo hacen por miedo a los soldados de Paupasia, sino por miedo a los japoneses en la segunda guerra mundial.
Y más aún. Si en la cinemateca no se encuentran imágenes de niños muertos, se pueden fabricar, enviando a un pueblo un equipo de reportaje cinematográfico para que filme niños que por unos caramelos y bien maquillados pasarán por auténticos cadáveres.
Esto puede parecer una exageración. Y creo que lo es generalmente. Pero es un procedimiento utilizado cuando las circunstancias pretenden exigirlo, por diversos países —del Este y del Oeste— , en las actualidades de los cines o en las informaciones de la televisión.
En el dominio del sonido, otro aspecto importante y complementario de la imagen, que dejamos de lado por parecernos más fácilmente comprensible a partir de este ejemplo benigno: el 11 de noviembre se conmemora en Francia el armisticio con que terminó la primera guerra mundial. En el Arco del Triunfo de la Plaza de la Estrella, en París, bajo la bandera tricolor, el Presidente de la República coloca una corona de flores ante la tumba del soldado desconocido.
La ceremonia se termina con un minuto de silencio mientras la banda interpreta el toque de muertos y el himno nacional.
Pues bien, el 11 de noviembre de 1963, el director de la banda estaba distraído y no tocó nada mientras el minuto de silencio: ni el toque de muertos, ni el himno nacional, la Marsellesa.
Sin embargo, cuando el reportaje filmado apareció en el Telediario, todos los telespectadores pudieron escuchar, durante el minuto de silencio, el toque de muertos y el himno nacional, que los asistentes al acto no habían podido escuchar.
Un disco había remplazado al director distraído de la banda militar.
La música puede cambiar la significación de las imágenes. Una marcha fúnebre producirá una impresión diferente que una marcha militar vibrante y animada, aunque las imágenes sean exactamente las mismas.
Estos «fraudes informativos» de la televisión pueden no ser los únicos en el dominio de la información. Un locutor de radio o un periodista de un diario puede mentir y dar una noticia falsa, o falsearla, en su modo de describirla. Evidente. Es algo que se ha practicado mucho y que se sigue practicando por los dos bandos del telón de acero. Pero, como hemos dicho antes, el hombre de la calle lo sabe o por lo menos puede saberlo o adivinarlo. Además, leer y escuchar son dos actividades propias del espíritu, de la razon, y, por tanto, hace falta un tiempo y un cierto esfuerzo discursivo para saber algo.
Sin embargo, el telespectador ignora los trucos que se pueden hacer con la imagen. Además, ésta no se dirige a la inteligencia, sino a los ojos, es decir, a la sensibilidad. Antes de que podamos pensar, gritamos al ver que el cuchillo penetra en la espalda del detective. La imagen es un choque. La palabra hablada o escrita es un llamamiento, un signo, un discurso. Y entre la imagen de cine y la de televisión hay aún un detalle psicológico que hace que esta última tenga más fuerza informativa: la intimidad.
En el cine, ésta no existe. El espectador sabe que va a ver un espectáculo, e inconscientemente tiene una primera tendencia a separar lo que ve en la pantalla de la realidad. Después, la fuerza del cine, la obsesión de la pantalla, único punto luminoso en medio de la oscuridad, le hace mezclar todo y tomar por realidad lo que no es más que ficción.
Ante las imágenes del Telediario, que no es espectáculo, sino presencia en medio del hogar, de lo cotidiano, la persona está mucho más inclinada a tomar en serio lo que ve, porque en principio el receptor es la ventana abierta para ver la vida del mundo. Por esto, al ver las imágenes de la guerra entre Paupasia y Congapur no puede detenerse a pensar en su autenticidad y se limita simplemente a verlas, es decir, a asimilarlas por los ojos y a sentirlas, porque siempre que se ve algo, se siente también algo.
El libro: "Así es la televisión". Enrique Melón Martínez. Ediciones Rialp, S.A., 1966. Depósito legal: M. 5.735.-1966. Núm. de registro: 2.497 - 66
RECORDATORIO Como dije más arriba, mi deseo es que por aquí empecemos a pensar si nos compensa ver la TV, o si esa adicción constituye una pérdida TOTAL de la libertad de pensar y de saber. Vance Paz Digital, 01-06-2008
Más aportaciones de Vance
|
Chapeau Escrito por Usuario no registrado el 02/06/2008 01:00:32 Vance, mi gran ídolo, CHAPEAU!!!!!! Estaba ansioso por leerle en "su salsa" y no me ha decepcionado. Con todos los respetos... más, más, denos más. Ilústrenos así. Perdone, pero me he emocionado con tanta lucidez. De doctorado para arriba. ¿Me da permiso para hacer copias para mis alumnos en la Facultad? Doctor Vance, si fuera usted mujer le darío un beso, pero reciba un fuerte abrazo. Siga así, por favor.
| Vance Escrito por Usuario no registrado el 02/06/2008 01:31:07 Gracias por los elogios. Por supuesto que se puede hacer copias. Saludos cordiales en la hora cero. Vance | Chapeau Escrito por Usuario no registrado el 02/06/2008 01:41:04 Muchas gracias, amigo. Copio y fotocopio para 4º de CC de la Información (Complutense). Citaré autor y fuente. Me gusta que utilice pseudónimo, una enseñanza a añadir al conductismo positivo aplicado a los futuros informadores. Copiaré el artículo "Bienvenido" para explicar las razones de usar seudónimo en esta faceta de su artículo (entre otras, dar relevancia a la información, "La verdad es la verdad, la diga Agamenón o la diga su porquero"). Es impresionante su análisis sobre las dos ramas del conductismo y su relación con el aprendizaje, la educación y hasta la "deseducación" o "aborregamiento". Muchas gracias y saludos cordiales.
| Rafiky Escrito por Usuario no registrado el 02/06/2008 12:00:05 Muchas gracias por su analisis es genial y explicado de forma sencilla. Saludos
| VFR Escrito por Usuario no registrado el 02/06/2008 21:36:18 Que se lo digan a los israelitas. Nos llegan muchas noticias de oriente medio con dichas manipulaciones, que van calando, poco a poco, en la gente Y efectivamente, los españoles no openemos resistencia...seis horas...SEIS. Saludos. | X Escrito por Usuario no registrado el 03/06/2008 16:43:01 Otro aspecto negativo de la TV es que el receptor no sabe quien es el emisor y, por lo tanto, no sabe quien es el que le muestra las imágenes ni lo que pretende. Sabemos que TV1, TV2 y las autonómicas son del Gobierno de turno y quien habla es el Gobierno, pero en otros casos no está tan claro y por ello el receptor está inerme, desprevenido, y puede quedar atrapado para siempre. Si el receptor conociera la trama accionarial de los sociedades propietarias de los medios, estos perderían su poder mediatizador.
| seleuco Escrito por Usuario no registrado el 04/06/2008 21:41:45 hola a todos: un artículo genial, ... mis felicitaciones para Vance. Por cierto, yo estuve durante un año y medio sin aparato de televisión, solamente veía un poco durante el fin de semana, ... y la verdad tampoco se echa de menos el carecer de televisor. Se puede vivir con menos televisión más fácilmente de lo que creemos. Un saludo cordial. | narciso Escrito por Usuario no registrado el 06/06/2008 16:31:45 Los judios y sus corporaciones controlan practicamente todos los medios de comunicacion y de distribucion,asi como el cine y a propaganda cultural. Tambien en España. Con esto,esta todo dicho sobre el tema. | Susi Escrito por Usuario no registrado el 06/06/2008 17:12:31 "Con esto,esta todo dicho sobre el tema." ¿Quieres decir que no te conviene que se haya publicado el artículo, narciso? | narciso Escrito por Usuario no registrado el 06/06/2008 17:42:53 Al contrario,muy interesante el articulo. Solamente que añado,quien esta detras del asunto. El Clan sionista. El fenomeno ya me lo conozco,pero para curar una enfermedad no solo hay que describr los sintomas,sino las causas y lo germenes patogenos cuasantes de los sintomas. Vamos,que hay que ir al fondo, a la raiz y dejarse de andar por las ramas y marear la perdiz,con lo ya sabido.. | Susi Escrito por Usuario no registrado el 06/06/2008 17:53:12 ¿Zapatero es sionista? | narciso Escrito por Usuario no registrado el 06/06/2008 19:00:30 Zapatero ademas de imbecil es sionista. Y tu no pareces muy espabilada/o. | Susi Escrito por Usuario no registrado el 06/06/2008 19:25:56 Entonces, ¿los sionistas van contra Rajoy? | I.M Escrito por Usuario no registrado el 07/06/2008 06:06:29 Si yo puedo decidir lo que es moralmente bueno y lo que es moralmente malo en una sociedad y a su vez puedo cambiarlo a mi antojo según las circunstancias, yo tengo el control sobre la conciencia de la sociedad. Y por ende, el control social total sobre las personas. | Luis Blanco Arg Escrito por Usuario no registrado el 07/06/2008 12:10:48 Desde luego qué sí. La TV es el medio de manipulación de masas, al mismo tiempo que da pena o lástima de que miles de personas no pierdan ni ripio cuando sale la Obregón, o si la Mosquera salió ya del truma, o de si fulanita esto o lo otro. Si se acostó con el marido de aquella. Da pena, la verdad. Al mismo tiempo, llama mucho la atención, y pongan la atención a lo que digo. ¿No les resulta sospechoso de que rara es la semana en que no nos "barran" vista y oídos con campos de concentración, camaras de gas y de quema de gente en la II guerra mundial? A mi sí, me llama mucho la atención. | Es aún más grave Escrito por Usuario no registrado el 10/06/2008 03:41:11 La cosa es más grave de lo que describe el artículo. Sin discutir el hecho de que en la TV se produce la manipulación y se hace con un medio de cualidades casi hipnóticas, hay que añadir otro fenómeno de más envergadura, que constituye un genocidio cultural: la masiva destrucción del pensamiento lógico. Este tipo de pensamiento no es natural, sino desarrollado paulatinamente a lo largo de los siglos por la humanidad, teniendo importancia relevante en su desarrollo la Grecia clásica. Se trata de un pensamiento cultural, que es imprescindible para llevar a cabo los grandes proyectos. Esos que los amos del mundo, la aristocracia oculta, el NOM, pretenden controlar en exclusiva, y para ello necesita impedir que las masas, el 99% de las gentes, tengan capacidad para concebir proyectos o articular una oposición efectiva. Una vez conseguida la destrucción del pensamiento lógico, el 1% de la población que lo conserva puede llegar con facilidad a dominar el mundo. La metodología es sencilla, porque no consiste en mentir ni hacer grandes esfuerzos. La misma naturaleza del medio televisivo, financiado por horas de audiencia, implica perfeccionar las técnicas de hipnosis para tener enganchado al espectador evitando que tome la iniciativa de cambiar de cadena o ponerse a hacer otra cosa que no mirar pasivamente como un pasmarote. E hipnosis todo el mundo sabe que es opuesto a pensar libremente. Pero además se destruyen las conexiones causales incluso en los informativos, mediante la sobreponderación de los efectos, el sensacionalismo, y la ocultación de las causas; esto ya es más maquiavélico. Está estudiado (*) que las secuencias de imágenes dejan de bloquear al espectador a partir de los cuatro minutos, y por ello se decidió que la duración de los video clips fuera de tres minutos. El lenguaje de la aldea global, universal, debe ser el regreso al pensamiento tribal de los humanos, basado fundamentalmente en emociones y visualizaciones. La lógica y la abstracción, queridos colegas, ha de quedar reservada para la casta superior, los harrypoters de la magia, la aristocracia oculta y sus elegidos. *Daniel Estulin, “Los secretos del club Bilderberg” | El perro Escrito por Usuario no registrado el 10/06/2008 09:10:48 En resumidas cuentas, desintoxicarnos de esa droga que se llama tv. Pero incluso de esos canales llamados temáticos, que con la falsa apariencia de informar de un tema, intoxican un horror ( de estos que se llaman de Historia, odisea, y cosas así). Les aseguro que cuando uno da el paso y la conecta sólo para una buena peli o para ver el vídeo casero de la fiesta de fin de curso del nene, gana mucho tiempo para leer, hacer cosas pendientes. Y se aclara las neuronas un montón. La tele enturbia el cerebro. y cuesta un montón convencer a los niños, cuyos compañeros están idioizados por horas de televisión y de consolas de juegos. Pasa uno por bicho raro, pero merece la pena. Un beso para Susi, que la tenía muy perdida. | DR Escrito por Usuario no registrado el 13/06/2008 17:07:35 @ IM Quote:
Si yo puedo decidir lo que es moralmente bueno y lo que es moralmente malo en una sociedad y a su vez puedo cambiarlo a mi antojo según las circunstancias, yo tengo el control sobre la conciencia de la sociedad. Para quien tenga dudas sobre si esto es posible o no, piense que en realidad ya se ha producido de muchas maneras. El arte abstracto es un ejemplo de ello. Convecieron a casi todo el mundo que "obras" como las de Kandisky, Paul Klee, Miró, Picasso y Dalí eran obras de arte sublime. Construyeron museos de arte contemporáneo en los que se exhibían estas "obras" y casi todo el mundo llegó a estar convencido de que éstas eran equiparables a las de Velázquez, Goya, El Greco, etc... La Fundación Rockefeller diseñó y financió la operación y cambió a capricho el concepto de lo bello. Hasta entonces lo bello estuvo fundado en lo bueno. | el perro para DR Escrito por Usuario no registrado el 23/06/2008 16:09:30 Le agradezco infinitamente, _Sr. DR el post anterior. llevo años intentando explicar lo que Vd. ha condensado tan bien en dicho post. Lo que desconocía era la procedencia de esa operación. Y ahora me encajan más cosas. Sr. DR, le ruego amplíe lo que sepa al respecto, si tiene a bien |
Powered by AkoComment 2.0! |